La consultora ARBENTIA insiste en la necesidad de que las organizaciones de diversos tamaños y sectores evolucionen sus modelos de gobernanza de TI ante el rápido avance de las apps y automatizaciones creadas con low code e IA por sus empleados.
El interés de muchos empleados en crear apps específicas para necesidades concretas ha quedado patente con el auge de los desarrollos low code. Estas capacidades han sido claves para que los llamados makers de las áreas de negocio hayan generado automatismos y resuelto necesidades de manera rápida y sin depender de los sobrecargados equipos de TI. Algunos ejemplos son las apps para la gestión de gastos, múltiples automatismos administrativos, cuadros de mando departamentales y un largo etc.
Con el avance de la IA, este fenómeno está ganando una nueva dimensión, poniendo al servicio de los “makers” internos unas capacidades mucho más potentes para diseñar automatizaciones, generar código, construir asistentes conversacionales o acelerar procesos de análisis y toma de decisiones.
El nuevo escenario empresarial
Se plantea un nuevo escenario que incentiva la innovación y que impulsa la productividad individual en las organizaciones, pero que también encierra riesgos. Y es que, sin una supervisión adecuada, esta autonomía en la creación de apps puede derivar en duplicidades, pérdida de trazabilidad, exposición de información sensible, conexiones no autorizadas entre sistemas corporativos o la dependencia de soluciones que son difíciles de mantener.
Un ejemplo de ello sería la Shadow AI o uso de herramientas de IA sin aprobación, visibilidad o control por parte de los equipos de TI o de cumplimiento normativo de las organizaciones, de cuyo auge alertan varios estudios internacionales.
“Prohibir las apps de productividad creadas por los empleados no es realista. Sería como intentar ponerle puertas al campo. La clave para que generen valor y evitar sus riesgos es habilitar su uso responsable, identificando y monitorizando los desarrollos, controlando conectores, roles y datos, estableciendo entornos gobernados y seguros, etc. En definitiva, evolucionando el marco de gobernanza de TI de la organización para adaptarlo a una nueva realidad que ha venido para quedarse”, explican desde ARBENTIA.
Transformar la innovación autónoma en un ecosistema gobernado
Para responder a este reto, ARBENTIA ha reforzado sus servicios de creación y despliegue de Centros de Excelencia para la gobernanza de apps creadas con la plataforma low-code/no-code Microsoft Power Platform y extendido su alcance a los nuevos escenarios de innovación impulsados por IA.
Estos Centros de Excelencia permiten a las empresas obtener una visión centralizada de las aplicaciones, flujos, automatizaciones y soluciones creadas por los empleados; establecer políticas de seguridad y gobierno; definir circuitos de aprobación; clasificar las soluciones en función de su criticidad; controlar conectores y accesos a datos; y fomentar las buenas prácticas entre los equipos de negocio y de tecnología.
Y es que, aunque la plataforma Microsoft ya ofrece capacidades y herramientas de referencia para impulsar estos modelos de gobierno dentro de su Power Platform, su implantación efectiva en las organizaciones requiere de estrategia, conocimiento técnico, capacidades de gestión del cambio y una visión clara del modelo operativo para cada organización.
“La llegada de la IA no reduce la importancia de los Centros de Excelencia, sino que la amplifica. Si antes estos centros ya eran necesarios para ordenar y potenciar el desarrollo low code en las organizaciones en un marco seguro, ahora lo son mucho más para canalizar esta nueva oleada de productividad basada en apps, automatizaciones y agentes inteligentes”, concluyen desde ARBENTIA.
