▲ La Cámara Española de Comercio en México presentó ayer su panorama de inversiones.Foto La Jornada
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada
Martes 2 de junio de 2026, p. 18
México es un puerto confiable para las inversiones, así como un socio estratégico de primer nivel que ofrece grandes oportunidades de corto y largo plazos. En el año reciente, nuestro país se colocó como el segundo en el que más invierten las empresas españolas, y su compromiso es redoblar la apuesta, confirmaron ayer diplomáticos y directivos de la iniciativa privada del país europeo.
La tercera edición del “Barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión española en México”, realizado por la Cámara Española de Comercio en México, indica que el año pasado el país se consolidó como el segundo mayor receptor de flujos privados españoles, con un monto acumulado que supera 68 mil 800 millones de euros y representa más de 10 por ciento de la inversión directa española en el exterior.
Los dueños del capital privado, señalaron los ejecutivos, tienen una perspectiva positiva sobre México y observan certeza en la seguridad jurídica. Ven, en el corto plazo, la incertidumbre mundial como el principal obstáculo a vencer, particularmente las nuevas políticas comerciales implementadas por Estados Unidos.
“El coche de la inversión española tiene gasolina porque hay un buen nivel de inversión y de respaldo desde las matrices en Madrid, Barcelona o Bilbao. Además, el combustible que impulsa la inversión es limpio porque es responsable, transparente y comprometido con el largo plazo”, dijo Antonio Basagoiti, presidente de la Cámara Española de Comercio en México.
Los datos del barómetro muestran que los sectores que más invierten en México son los servicios financieros, la industria de la logística, la metalurgia y el energético.
Tan sólo en 2025, la inversión bruta directa de España hacia México se situó en 3 mil 300 millones de euros, con lo que nuestra nación se posicionó como el segundo destino que más recursos recibe capital español, situación que sólo había ocurrido en 2004 y 2018.
Aspectos por optimizar
El documento detalla que la perspectiva para 2026 es favorable, y el principal condicionante de la inversión no se encuentra en el ámbito doméstico, sino en el entorno internacional.
“La evolución de la política comercial de Estados Unidos, las tensiones geopolíticas y la volatilidad del tipo de cambio se consolidan como los factores de mayor impacto sobre las decisiones empresariales en un escenario en el que la economía mexicana mantiene una elevada sincronización con el ciclo estadunidense.”
A su vez, el entorno institucional “no actúa como un freno a la inversión, pero sí condiciona su ejecución, pues las empresas identifican costos adicionales y fricciones operativas asociadas a la complejidad regulatoria, la carga administrativa y la incertidumbre en la aplicación de algunas normas, lo que incide en la eficiencia de los proyectos, pero no altera su viabilidad.
“En este ámbito, la seguridad jurídica muestra una evolución positiva, mientras que la fiscalidad continúa siendo un elemento de insatisfacción, aunque con un impacto limitado en las decisiones de inversión”, abundó.
En el evento estuvo el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado, quien atribuyó el desempeño de la inversión española a la capacidad del país para dar confianza a las empresas en un entorno complejo.
