▲ La carestía en agroproductos está ocasionada en parte por los fertilizantes más caros.Foto Afp
Reuters
Periódico La Jornada
Sábado 6 de junio de 2026, p. 22
París. Los precios mundiales de los alimentos bajaron en mayo desde el nivel revisado de abril, con una caída de los precios de los aceites vegetales por primera vez este año, mientras los cereales y el azúcar se dispararon, difundió ayer la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
El índice de precios de los alimentos de la FAO, que mide los cambios en una cesta de materias primas alimentarias comercializadas internacionalmente, promedió 130.8 puntos en mayo, 0.2 por ciento menos que el nivel revisado de abril, de 131, pero 2.9 por ciento más que un año antes.
Pese a la pequeña corrección a la baja de los datos de abril, el índice se mantuvo cerca de su nivel más alto desde enero de 2023 y 18.4 por ciento por debajo de su máximo de marzo de 2022.
Los cereales subieron más de 2.6 por ciento en el mes, con el trigo al alza por cuarto mes consecutivo, ante perspectivas de cosechas de exportación más reducidas, incluso en Estados Unidos, y mayores costos de combustible y fertilizantes como consecuencia del conflicto en Irán.
Los precios del maíz también se vieron apoyados por una mayor demanda de importación y cosecha más ajustada en Brasil y Estados Unidos, indicó la agencia.
En cambio, los aceites vegetales cayeron 4.6 por ciento frente al mes anterior, su primer descenso mensual de este año, ya que la baja de los precios del aceite de palma y de soya compensó las ganancias del de canola y de girasol. Tras subir durante cinco meses consecutivos, los montos monetarios pagados en mercados internacionales del aceite de palma bajaron, reflejando expectativas de una demanda mundial de importaciones más débil e incertidumbre en los mercados del crudo.
El valor de los aceites vegetales se mantuvo, en promedio, más de 20 por ciento por encima del nivel del año pasado, ya que los elevados costos de la energía tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz elevaron la demanda de biocombustibles elaborados con materiales orgánicos, como plantas ricas en aceite.
El importe pagado por el azúcar subió 7.5 por ciento frente al mes anterior, a 95.1 puntos, pero se mantuvo 13.1 por debajo de su nivel de un año antes. El aumento estuvo impulsado principalmente por preocupaciones sobre una disminución prevista de las existencias mundiales de azúcar.
En un informe separado sobre oferta de cereales, la FAO señaló que esperaba que la producción mundial de los principales cereales disminuirá, aunque en muchos casos desde niveles récord alcanzados en 2025, con la mayor caída anual en términos porcentuales prevista para el trigo y la menor para el maíz y la cebada.
