De la Redacción
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de julio de 2026, p. 3
Rubén Vargas tomó el esférico entre sus manos, lo besó con la reverencia que se profesa por el ser amado y lo colocó sobre el manchón de tiro penal; sereno, se perfiló de derecha y con un disparo hacia el centro de la portería engañó al arquero Camilo Vargas, quien se tendió hacia uno de sus costados.
Así –en un duelo entre futbolistas con el mismo apellido, pero diferente nacionalidad– fue como el centrocampista suizo de origen dominicano dio ayer el triunfo a su selección sobre Colombia, para obtener el último de los ocho boletos a cuartos de final de la Copa.
La definición desde los 11 pasos fue dramática y concluyó 4-3 en favor de la escuadra helvética, luego de que durante 120 minutos de los tiempos regular y extras se mantuvo un deslucido empate 0-0.
Por la selección cafetalera fallaron el central Dávinson Sánchez, quien estrelló su disparo en el larguero, y el centrocampista Jáminton Campaz, cuyo tiro fue adivinado por el guardameta Gregor Kobel. Por Suiza, el defensa Manuel Akanji voló el balón por encima del arco.
EU acapara últimas fases
El encuentro, disputado en un estadio de Vancouver teñido casi totalmente de amarillo por las playeras de los colombianos, puso fin a la ronda de octavos y significó también el último partido de la Copa que se juega en una sede fuera de Estados Unidos, cerrando así la participación de Canadá como país anfitrión. Suiza se medirá el sábado con Argentina en el estadio Kansas City en busca del pase a semifinales.
Fue un partido parejo desde el papel, con ambos equipos llegando invictos a esta instancia y con Colombia presumiendo apenas un gol en contra en toda la competencia. Desde el comienzo se vio un juego tenso, poco emocionante, con mucho respeto entre ambas escuadras, que no se arriesgaron en exceso y cuidaron su zona baja.
Fue la actuación más gris de la escuadra sudamericana en todo el torneo. El representativo dirigido por el argentino Néstor Lorenzo, que había mostrado solidez y contundencia en sus presentaciones anteriores, lució errático, sin profundidad y con escasa claridad.
▲ El representativo colombiano, que había mostrado solidez y contundencia en sus presentaciones anteriores, lució errático, sin profundidad y con escasa claridad, que culminaron con fallos desde el manchón penal. En contraste, los jugadores de Suiza erraron menos y celebraron el pase a cuartos de final.Foto Ap
¿Acaso el cansancio acumulado por las extensas travesías le cobraron factura? Colombia fue la única selección que jugó en los tres países anfitriones de este Mundial: México, Estados Unidos y Canadá.
Debió recorrer aproximadamente 7 mil 980 kilómetros en línea recta para disputar sus cinco partidos: Ciudad de México, Guadalajara, Miami, Kansas City y Vancouver, distancia equivalente a la ruta aérea entre Bogotá y Madrid (7 mil 845).
A no ser por unas cuantas jugadas de gol que fueron resueltas de forma espectacular por los guardametas de ambos bandos durante el tiempo regular, las acciones más peligrosas ocurrieron en los tiempos extras, con un seleccionado sudamericano volcado al ataque y que estuvo a punto de marcar en dos ocasiones.
Primero, por medio de un remate del defensa Jhon Lucumí que impactó en el travesaño, y luego una falla garrafal de Campaz, quien desaprovechó un error de la defensiva helvética que le permitió quedarse solo ante el guardameta y envió su disparo hacia las gradas. Fueron destellos de una Colombia que no pudo sostener su juego durante los 120 minutos.
Con este resultado, Suiza alcanza por cuarta vez los cuartos de final de una Copa del Mundo, igualando sus actuaciones de 1934, 1938 y 1954, mientras Colombia se regresa a casa sin lograr la hazaña de Brasil 2014, donde alcanzó esa fase.
Cabe destacar la participación de la mexicana Katia Itzel García, quien tuvo su séptima asignación en este Mundial, como cuarta árbitra, acompañada de su compatriota Sandra Ramírez como silbante de reserva. El árbitro central fue el salvadoreño Iván Barton.
