▲ La venta de computadoras armadas a Estados Unidos ha ocupado un lugar relevante tras la caída del mercado automotor.Foto archivo Notimex
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Lunes 11 de mayo de 2026, p. 15
Las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo a Estados Unidos crecieron 61.13 por ciento en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, al tiempo que los envíos de vehículos automotores –durante años el principal producto de exportación de México hacia ese mercado– acumularon una caída de 22.34 puntos en el mismo lapso, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio de ese país.
El reordenamiento obedece, en buena medida, a la estructura arancelaria que la administración de Donald Trump ha impuesto sobre las importaciones mexicanas. Los vehículos automotores enfrentan un arancel de 25 por ciento bajo la sección 232, mientras las máquinas de procesamiento de datos –clasificadas en la partida arancelaria 8471– pagan una tasa efectiva de apenas 0.02 por ciento, dado que 97.32 de esas exportaciones cumplen con los criterios de contenido regional establecidos en el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
El resultado es que el capítulo 84 –reactores nucleares, calderas, máquinas y aparatos mecánicos, que incluye el equipo de cómputo– desplazó al sector automotor como el principal rubro de importaciones que Estados Unidos realiza desde México, al representar 29.97 por ciento del total en marzo de 2026, frente a 21.44 del capítulo 87, correspondiente a vehículos.
De acuerdo con los datos de la autoridad estadunidense, el valor de las importaciones desde México alcanzaron en marzo 51 mil 203 millones de dólares, la cifra más alta registrada para un mismo mes desde que existen registros, lo que colocó a México como el principal proveedor de Estados Unidos, por encima de Canadá, Taiwán y China (que cayó del tercero al cuarto lugar).
Sin embargo, los datos de la Oficina del Censo agregan a que el dinamismo de las computadoras no refleja necesariamente un fortalecimiento de la base industrial mexicana.
Analistas han señalado que existe evidencia de que México opera principalmente como ensamblador en esa cadena productiva de computadoras, dado que importa una proporción elevada de los insumos –en su mayoría de origen asiático– y agrega un valor relativamente bajo al producto final antes de exportarlo a Estados Unidos.
La situación contrasta con la industria automotriz, cuyas cadenas de valor están más integradas en territorio mexicano y generan un mayor contenido nacional por unidad exportada.
Taiwán, principal competidor de México en equipo de cómputo, concentró 40.81 por ciento de las importaciones estadunidenses de esos productos en marzo, frente a 30.49 de México. Según datos oficiales, las compras de los insumos provenientes de Taiwán crecieron 297 por ciento en términos anuales, impulsadas por la demanda de semiconductores y la reconfiguración de cadenas de suministro globales.
En el primer trimestre de 2026, el déficit comercial de Estados Unidos con nuestro país sumó 44 mil 761 millones de dólares, lo que representó 20.97 por ciento del déficit total estadunidense, ubicando a México en tercer lugar, detrás de Taiwán y Vietnam.
