▲ Tras 12 años de ausencia, los Potros de Hierro sacaron la casta en el duelo contra el vecino rico.Foto tomada de X
Alberto Aceves
Periódico La Jornada
Sábado 25 de julio de 2026, p. a27
El Atlante regresó a la Primera División después de 12 años de su último descenso. Desde aquel Clausura 2014, los Potros lideraron torneos y celebraron campeonatos en la Liga de Expansión, pero ninguna victoria significó el ascenso deportivo. Ganaban en la cancha y perdían en los escritorios. Eran campeones de nada. Un club con historia centenaria, condenado a dar la vuelta olímpica frente a gradas semivacías debido a la suspensión del tradicional sistema de competencia. Ayer, sin embargo, el equipo renació con una nueva piel y empató 1-1 con el América en el estadio Banorte.
En los alrededores de la colonia Santa Úrsula, viejos aficionados atlantistas caminaban despacio luciendo gorros y banderas, masticando semillas de girasol luego de más de una década de espera para volver a presenciar un partido en el máximo circuito. Si hay clubes que se definen por sus vitrinas, otros como los Potros –el legendario “Equipo del Pueblo”, el de los obreros, carpinteros y los campos de tierra de la colonia Condesa– prefieren el drama de la épica humilde.
El Azteca volvió a vibrar con un sonido que parecía extinto. “¡Poootros, Poootros!”. Jóvenes de 20 o 25 años llevaban a sus abuelos en silla de ruedas; grupos de mujeres y señoras grandes entonaban el “Les guste o no les guste…” con una mezcla de orgullo y clamor popular. Porque la afición atlantista no pide permiso para apropiarse de un templo que siente propio. A la cita, convocada por la directiva, acudieron también glorias del pasado como Giancarlo Maldonado, Luis Gabriel Rey, Luis Miguel Salvador, Ignacio Basaguren, Félix Fernández y Raúl Gutiérrez –entre otros– para recibir un pequeño homenaje.
Enfrente, sin embargo, aguardaba el América: el rival de las grandes estrellas, el vecino rico que jamás ha conocido el infierno del descenso. Un cabezazo de Cristian Borja, asistido por un centro de Isaías Violante, abrió el marcador a los 21 minutos. Pero el Atlante, experto en el arte de sufrir, devolvió el golpe con un zurdazo de Eugenio Pizzuto en un contragolpe (65).
“Las formas tal vez no fueron las mejores ¿Pero de qué otra forma podíamos hacerlo?”, se cuestionaban los aficionados atlantistas sobre su retorno. El equipo que alcanzó la gloria tres veces en la liga (1946-47, 1992-93 y 2007) ocupó la plaza que dejó el extinto Mazatlán FC con la venta de su franquicia. Sólo así logró abrir el candado administrativo. En dos fechas del torneo, los Potros registraron su primer punto mientras que las Águilas llegaron a cuatro unidades.
En el otro partido disputado ayer, en el estadio Caliente, los Xolos de Tijuana vencieron 1-0 a León con un gol de penal al minuto 53 de su estrella Gilberto Mora.
Con este resultado, el conjunto fronterizo, que sumó dos victorias consecutivas, llegó a seis puntos, mientras los esmeraldas se quedaron sin unidades, tras hilvanar dos descalabros.
