▲ El diputado del PVEM, José Adalberto Vega Regalado, fue denunciado por violencia familiar por su ahora ex esposa Nazarely de Jesús Meléndrez Rivera.Foto La Jornada
Sanjuana Martínez
Periódico La Jornada
Domingo 12 de julio de 2026, p. 10
El mensaje era contundente: “dile que le voy a meter un tiro”. En ese momento, Nazarely de Jesús Meléndrez Rivera supo que su esposo, el diputado del Partido Verde Ecologista, José Adalberto Vega Regalado, acusado de huachicoleo, era capaz de asesinarla y decidió divorciarse.
Su historia inicia en un segundo piso de una humilde casa en la colonia Lindavista, del municipio de Guadalupe, Nuevo León, por la que pagaban 3 mil 500 pesos mensuales de renta. Ahí nacieron sus dos hijos, quienes aún son menores de edad. Sin dinero y sin haber terminado su carrera profesional, el actual diputado Vega Regalado se fue relacionando con la masonería, dirigida por el ex procurador de Nuevo León Roberto Flores Treviño, ahora su abogado. Ahí fue donde en 2018, el ex alcalde priísta de Monterrey Julio Camelo Martínez, lo vinculó directamente con el general Audomaro Martínez Zapata, ex jefe del Centro Nacional de Inteligencia.
“Muy pronto, José Adalberto se convirtió en la mano derecha del general. Nuestra vida cambió radicalmente. De no tener nada, empezaron a llegar las maletas de dólares, casas, departamentos, camionetas, relojes, joyas, viajes y los problemas, muchos problemas. A veces sentía que estaba viviendo en una serie de Netflix, como la de Narcos, afirma en entrevista la arquitecta Nazarely, originaria de Los Mochis, Sinaloa.
Riqueza y lujo
Con la opulencia económica dice que también llegó el consumo de drogas de parte de su entonces marido, las infidelidades y la compra de casas, departamentos, aviones, 30 caballos pura sangre y una colección de relojes que iba incrementando de manera permanente:
“Tiene más de 80 relojes de lujo como Patek Philippe, Bovet, Audemars Piguet, IWC, Jacob&Co, Jaeger-Lecoutre, Piaget, Panerai, Ulysse Nardin, Vacheron Constantin, Rolex, Hublot y otros. Algunos le han costado entre tres y cinco millones de pesos”.
De pagar renta de una humilde casa, dice que pasaron, en tres años, a tener tres propiedades en la misma zona, un departamento en La Nube, del desarrollo de lujo de Arboleda, ubicado en San Pedro Garza García, con un costo de 45 millones de pesos. Un fideicomiso de un terreno en el Uro; dos departamentos en Austin, Texas, y otra propiedad que puso a su nombre en Mc Allen, Texas.
También compró dos departamentos en Polanco, uno a nombre de su prestanombres y contador, Armando Gutiérrez Grajales, y otro a nombre de Óscar Andrés Acosta Villaseñor, quien además es prestanombres de un departamento en Mazatlán y de algunas camionetas. Afirma que Adalberto compró además cuatro departamentos en Cancún; dos en Shark Towers, uno en Punta Diamante y otro en St. Regís Be Towers, pero son del general Audomaro, que están bajo el nombre de Inmoterra Regia, una empresa de papel.
“Yo me quería divorciar, irme; pero no podía, me tenía amenazada. Le encanta llamar la atención con sus escoltas. Le componen corridos. Se siente El Señor de los Cielos. Cuando venía a Monterrey hacía fiestas diciendo que eran para mí, pero en realidad eran para sus invitados; fiestas muy vistosas y de muchas horas con Julión Álvarez, Luis R Conriquez, Los 2 de la S, La Treviñosa, Memo Garza de La Adictiva, Tito Torbellino, Dj Aza, Tucanes de Tijuana, Banda El Recodo, La Leyenda, Kumbia Kings y La Cassetera, entre otras”.
“Temo por mi vida”
Nazareli está sentada frente a un café. Es alta, delgada y con cabello largo. Su mirada denota angustia. Finalmente, se divorció de Adalberto en julio del año pasado. Desde entonces, vive en los juzgados de Monterrey, defendiéndose de todos los procesos judiciales fabricados, que su ahora ex marido le ha interpuesto, entre ellos, una denuncia penal por el robo de un par de relojes valuados en 5 millones de pesos.
“Todos esos procesos son improcedentes. Hay una orden de restricción en su contra porque es una amenaza para mí y para mis hijos. Sufro violencia económica, se niega a pagar la pensión que corresponde. Tuvo el atrevimiento de mandarle un video sexual a mi hijo cuando cumplió 17 años. En ese video salimos Adalberto y yo, sin mi consentimiento. Lo denuncié por corrupción de menores”.
Entrega varios expedientes de pruebas a La Jornada: fotos, documentos, videos, audios, agendas, facturas, escrituras; todo lo necesario para sostener sus dichos: “Temo por mi vida. Adalberto siempre trae dos pistolas, una en cada costado, aunque no tiene permiso. Lo responsabilizo de cualquier cosa que me pase a mí y a mis hijos. Anda con cuatro escoltas; tiene dinero e influyentismo para corromper las leyes y gente que le ayuda a que no salga a la luz pública nada de su persona y que sea el hombre tras la sombra del poder”.
Constructora y relaciones
La historia de Adalberto empieza en Monterrey. Cuando se casó con Nazareli el 6 de junio de 2008, solo tenía una retroexcavadora que usaba, rentaba y que debía: “Me di cuenta que todo lo que presumía era mentira. Yo tuve que vender mi carro para que pagara esa deuda. Nunca tuvo trabajo estable, porque no terminó su carrera ni su negocio propio”.
Señala que su entonces esposo inició con unos amigos una miniconstructora para trabajarle al gobierno, aprovechando la posición de su socio Marcelo Brandi y de otros dos de Culiacán, Moisés Mares y Felipe Millán. Pero se pelea con sus socios por cobrar un dinero sin reportárselos y entonces la empresa GVM Construcciones y Servicios desaparece.
Afirma que gracias a la masonería hace contactos en el gobierno de Nuevo León y crea la empresa Crista, SA de CV para obtener contratos. Luego conoce a los priístas Humberto Cervantes Vega y Julio Camelo Martínez, quien le presenta al general Audomaro.
Cuenta que Adalberto, endeudado, deja la construcción y comienza a apoyar las campañas políticas por órdenes del general Audomaro y participa en eventos con Javier Jiménez Espriú: “Adalberto empieza a moverse con Alfredo Treviño El Halcón, operador de Roberto Flores, y quien andaba en la campaña y él a su vez le presenta a Sergio Carmona Angulo, El rey del huachicol, así como a José Ramón Gómez Leal, Erasmo González Robledo y a Mario Delgado, actual secretario de Educación Pública”.
Nazarely afirma que luego de que Morena ganó las elecciones en 2018, en “agradecimiento” la ofrecen a Adalberto la delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Veracruz: “Para ese entonces sus cuentas seguían congeladas por la constructora, pero ya comenzaba Sergio Carmona, “el empresario”, a regalarle cosas, como un viaje a Nueva York para ir en familia. Me pareció extraño, pero seguí creyendo en él. Lo apoyé para que se fuera a Veracruz porque no teníamos otro ingreso y yo me quedo aquí sola con mis hijos, yo no sabía que el apoyarlo en eso, estaría firmando la destrucción de mi familia”.
Aduanas y patrocionios
La carrera política de Adalberto avanzaba pese a denuncias de corrupción: “Me decía que si leía notas periodísticas diciendo que era gay o que andaba con mujeres que no creyera nada, que tenía muchos enemigos. Yo le creía, era lo peor. Comencé a ver que llegaban maletas y maletas de dólares; él decía que no eran suyas, que eran de las campañas y comenzó a comprar muchas cosas de lujo: casas, relojes, caballos, camionetas”.
Añade: “Me decía que llegaba gente a ofrecerle a sus hijas como moneda de cambio de contratos millonarios o que le ofrecían mujeres extranjeras, rusas, argentinas. Ya era alcohólico. Era muy amigo del ex gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García; a la par, ya estaban operando para patrocinar la campaña de Clara Luz Flores aquí en Nuevo León: Marina del Pilar Ávila, en Baja California; Rubén Rocha Moya, en Sinaloa; Américo Villarreal, en Tamaulipas; Miguel Ángel Navarro, en Nayarit, y en Michoacán, con Alfredo Ramírez Bedolla”.
En 2021, Adalberto es nombrado delegado de la SCT en Nuevo León y surgen también escándalos de corrupción por beneficiar a Sergio Carmona: “Aquí orquestan ya el control de aduanas con Rafa Marín Mollinedo, en ese entonces director de la Agencia Nacional de Aduanas y el supervisor general, Ernesto Alejandro Vadillo Trueba”.
El 22 de noviembre de 2021 asesinan a Sergio Carmona, El rey del huachicol, en una barbería de San Pedro Garza García: “Es cuando Adalberto decide ponernos escoltas a todos. Perdimos nuestra libertad y aprovechó para tenerme vigilada todo el tiempo. Yo veía que él estaba tomando el papel que tenía Sergio. Comenzó a hacer lo mismo: comprar gente y políticos. No sé de qué manera Adalberto ya controlaba las aduanas también, no sólo la de Tamaulipas; comenzó a involucrarse con gente del huachicol, como con José Víctor Pablos, alias El Gordo Marvic, y con Ángel Arnoldo Ramírez, ambos venían muy seguido a mi casa, porque a todos los metía aquí”.
Santería y política
A pesar de sus actividades ilícitas, la carrera política de Adalberto se afianza y en noviembre de 2024 se convierte en diputado federal por el Partido Verde Ecologista, aliado de Morena. Así adquirió fuero e impunidad. Los titulares de las noticias fueron contundentes: “Llega a curul federal ex delegado de la SCT ligado a huachicol”.
En enero de 2024, Nazareli, cansada de esa vida, decide separarse luego del incremento de la violencia familiar, los celos y las infidelidades. Dice que le daba “100 cintarazos” a los niños y cachetadas, obligándoles a disparar armas. Un día lo encontró haciendo una ceremonia de santería tirado en el suelo en el departamento de Arboleda, para pedir protección y evitar salir en los medios de comunicación. Muestra un video con los animales muertos que Adalberto colocó para adorar al sumo sacerdote Yoruba babalawo.
“Me divorcié por dignidad y para proteger a mis hijos. Él ya tenía otras. Desde 2021 anda con Jessica Denisse Aceves Salas. Con ella viaja a cada rato a Suiza para ver al embajador Rafael Marín Mollinedo, “hacer negocios” y llevarle dinero de aquí. Mi vida está peligro, sólo pido justicia y protección”.
