El Pirineo aragonés se ha cobrado dos nuevas víctimas mortales en un fin de semana marcado por la intensa actividad de los equipos de rescate de la Guardia Civil. Un senderista de 63 años, vecino de Gipuzkoa, falleció este domingo en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido tras ser alcanzado por una piedra y precipitarse por una ladera, mientras que el sábado fue localizado sin vida otro montañero, también de 63 años y vecino de Burgos, desaparecido desde hacía varios días en la zona del pico Estatas, en el término municipal de Benasque.
El primer accidente más reciente se produjo el sábado a las 11.15 horas la conocida senda de Los Cazadores, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Según ha informado la Guardia Civil, tres senderistas recorrían el itinerario cuando desde una cota superior se desprendió una serie de piedras. Una de ellas impactó sobre uno de los excursionistas, provocando que se precipitara por una ladera de fuerte pendiente.
Hasta el lugar se desplazaron especialistas del GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Benasque y un médico del 061. Tras localizar al montañero, los efectivos solo pudieron certificar que presentaba lesiones incompatibles con la vida. El cuerpo fue evacuado en helicóptero hasta la helisuperficie de Boltaña, desde donde fue trasladado por los servicios funerarios al Hospital Provincial de Huesca. La víctima era un hombre de 63 años residente en la provincia de Guipúzcoa.
La otra víctima mortal fue localizada el sábado en el pico Estatas, en el valle de Benasque. La Guardia Civil recibió el aviso después de que el montañero no regresara a su domicilio el día previsto. Había iniciado el pasado 21 de julio una travesía por las crestas de alta montaña entre el pico Estatas y el pico Cregüeña y debía haber vuelto el día 24.
El GREIM de Benasque, junto con la Unidad Aérea y un médico del 061, inició el dispositivo de búsqueda y localizó al excursionista precipitado en la montaña. También en este caso presentaba signos incompatibles con la vida. El fallecido era un vecino de Burgos de 63 años.
Más allá de estos dos accidentes mortales, los especialistas de montaña de la Guardia Civil realizaron entre el 23 y el 26 de julio otros 18 rescates en el Pirineo oscense. La mayoría estuvieron relacionados con lesiones sufridas durante actividades de senderismo y montañismo, como esguinces, fracturas o caídas, además de varios casos de deshidratación y golpes de calor.
También tuvieron que auxiliar a trece jóvenes enriscados en el pico Collarada, rescatar a un barranquista con una fractura vertebral, atender a un ciclista accidentado tras chocar contra un árbol y localizar a tres senderistas que acumulaban ocho horas de retraso en una ruta entre los valles de Literola y Remuñé. Entre las intervenciones más llamativas figura también el rescate de un excursionista que quedó acorralado por perros pastores en las inmediaciones del pico Portalet.
