Efervescencia colectiva une a aficionados de Estados Unidos con himno folk de John Denver
▲ Take Me Home, Country Roads se entona por miles al final de los partidos de la selección estadunidense, que representa el abanico de la inmigración en ese país.Foto Ap
Afp
Periódico La Jornada
Lunes 6 de julio de 2026, p. a12
Washington. Take Me Home, Country Roads, de John Denver, una canción folk de 1971, se convirtió en el himno no oficial de Estados Unidos en el Mundial, entonado por decenas de miles de personas al final de los partidos de esta selección anfitriona.
Mientras los festejos por los 250 años de Estados Unidos organizados por el presidente Donald Trump atraen a multitudes partidistas, los estadios del Mundial se llenan de aficionados unidos por una canción asociada a un país menos polarizado.
“Todos pueden cantarla en armonía”, comentó Drew Bastinelli, quien viajó desde Oregón para asistir a las celebraciones del 4 de julio en Washington. Para Doug Hartmann, profesor de sociología en la Universidad de Minnesota, el atractivo radica en la manera en que evoca “una época más amable y más sencilla, con menos conflicto y división”.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos había incluido el tema en una lista de canciones propuesta a la FIFA para emitir después de los partidos. También figuraban Livin’ on a Prayer de Bon Jovi, y Sweet Caroline, de Neil Diamond.
“Buscábamos canciones que fueran representativas de artistas estadunidenses y que sirvieran para que la multitud cantara a coro”, dijo el portavoz de la selección de Estados Unidos, Michael Kammarman.
La ejecutiva del Mundial 2026 Amy Hopfinger eligió finalmente la canción de Denver para cerrar la victoria estadunidense por 2-0 sobre Australia el 19 de junio. Apenas sonaron las primeras notas, el canto del público, de 6 mil 925 espectadores, acalló los altavoces.
La escena se repitió tras el triunfo ante Bosnia y Herzegovina el 1º de julio, que clasificó a Estados Unidos para los octavos de final. Ese partido registró una audiencia récord de 33 mil 5 millones de televidentes en el país vecino del norte.
Esa reacción se llama efervescencia colectiva, explicó Jeffrey Montez de Oca, profesor de sociología en la Universidad de Colorado en Colorado Springs. “Cuando uno canta en un estadio con miles de personas, se siente parte de algo más grande. Es similar a una experiencia religiosa”, expresó.
La selección de fútbol estadunidense representa el abanico de la inmigración en ese país. “La diversidad del equipo y la fuerza que esta diversidad genera, es simbólicamente importante en medio de un momento de fuerte reacción política en Estados Unidos en torno a derechos y libertades básicos”, señaló Jules Boykoff, profesor de ciencias políticas en la Pacific University.
