Samsung está cada vez más cerca de presentar oficialmente sus nuevos teléfonos plegables, de los que recientemente compartió algunas pistas en sus redes sociales y cuyos precios ahora se han filtrado.
La información, procedente de un informe del portal especializado WinFuture, desvela una estrategia de costes que ha sorprendido a la industria por su curiosa paradoja.
La gran atracción de esta generación, el Galaxy Z Fold 8 con su nuevo y esperado formato ancho, mantendrá el precio base de su predecesor tras la subida prevista para principios de este año 2026.
Este terminal, que introduce una proporción de pantalla inédita y un rediseño estructural completo, partirá de los 1.999 euros para la versión de 256 GB, costará 2.199 euros para la de 512 GB y alcanzará los 2.599 euros en su variante de un TB.
La ironía se hace evidente al analizar el posicionamiento de su hermano de gama, el denominado Galaxy Z Fold 8 Ultra. A pesar de tratarse de una actualización sumamente conservadora y prácticamente idéntica al modelo anterior, este dispositivo soportará un incremento de precio notable.

Samsung Galaxy Z Fold 8
El Androide Libre
Su configuración de entrada de 256 GB arrancará en los 2.199 euros, lo que supone cien euros más que antes. La brecha económica se acentúa en las opciones con mayor almacenamiento: la versión de 512 GB se elevará hasta los 2.399 euros, reflejando una subida de 180 euros, mientras que el tope de gama con un TB de capacidad trepará hasta unos sorprendentes 2.799 euros, tras aplicar un incremento directo de 280 euros.
Desde una perspectiva técnica, existen argumentos en la hoja de especificaciones que intentan justificar este encarecimiento, ya que el modelo Ultra cuenta físicamente con más hardware
Esta versión integra una tercera cámara trasera ausente en el formato ancho y monta una batería de mayor capacidad. Sin embargo, en el mercado resulta difícil de aceptar que la innovación ergonómica más fresca mantenga sus cifras intactas mientras que la revisión más tradicional asuma el golpe de las subidas.
Esta revisión al alza tampoco dará tregua al resto del ecosistema de la firma coreana. El plegable de tipo concha, el Galaxy Z Flip 8, seguirá la misma estela y se encarecerá cien euros en su salida, fijando un precio base de 1.299 euros para los 256 GB y de 1.499 euros si se opta por la capacidad de 512 GB, la cual arrastra un extra de 180 euros respecto al pasado.
De manera paralela, la nueva división de relojes inteligentes experimentará un aumento generalizado de aproximadamente el diez por ciento.
Dentro de la gama de accesorios, el Galaxy Watch 9 de 40 milímetros costará 409 euros en su versión estándar con Bluetooth y 459 euros si se prefiere la conectividad celular
Por su parte, el modelo de mayor tamaño, con una caja de 44 milímetros, se situará en los 439 euros para la variante Bluetooth y en los 489 euros para la opción con tecnología de red móvil, lo que representa incrementos de entre treinta y cincuenta euros según el modelo elegido.
En la cúspide de estos dispositivos de muñeca se ubicará el robusto Galaxy Watch Ultra 2 en su versión con conectividad celular, que llegará al mercado con una etiqueta oficial de 749 euros tras sufrir un encarecimiento de cincuenta euros.
