Hubo un tiempo en el que los teléfonos móviles no eran clones de cristal y metal con una muesca en la pantalla.
Hubo un tiempo en el que cada marca tenía una identidad tan marcada que podías reconocer un terminal a diez metros de distancia.
Sony, que se niega a claudicar ante las modas pasajeras de Cupertino o Seúl, acaba de lanzar un nuevo móvil de gama alta, el Sony Xperia 1 VIII, a un precio de 1.499 euros.
Y lo hace como siempre ha hecho las cosas la firma nipona: a su manera, sin pedir perdón y mirando directamente a los ojos de los profesionales.
En un mundo donde los fabricantes eliminan puertos como si fueran pecados capitales, Sony mantiene el jack de 3.5 mm y la ranura para tarjetas microSD.
Máxima potencia
Bajo el capó, Sony no ha escatimado. El Xperia 1 VIII monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5. Estamos hablando de una potencia que, sobre el papel, debería ser capaz de mover no solo cualquier aplicación actual, sino de gestionar procesos de edición de vídeo en 4K y multitarea pesada sin despeinarse.
Para evitar que este despliegue de fuerza bruta convierta el terminal en un calentador, han integrado una cámara de vapor y un disipador de calor de dimensiones generosas.

Sony Xperia 1 VIII
El Androide Libre
La memoria es otro punto donde Sony saca músculo. Aunque la versión base es generosa, existe una edición exclusiva de la Sony Store en color Gold que eleva la apuesta hasta los 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento interno.
La magia de Alpha se hace miniatura
Si hay un apartado donde Sony ha puesto toda la carne en el asador, es la fotografía. El sistema de triple cámara de 48 Mpx, no busca ganar la guerra de los números, sino la de la calidad real. El sensor principal equivalente a 24 mm cuenta con la tecnología Exmor T for mobile, diseñada para capturar luz.

Sony Xperia 1 VIII
El Androide Libre
Pero lo que realmente ha llamado la atención es el esfuerzo en el zoom. El teleobjetivo equivalente a 70 mm con sensor de 1/1.56 pulgadas promete retratos con un desenfoque óptico inspirado en las lentes fijas de la serie Alpha.
El procesamiento ha cambiado. Atrás quedan esos algoritmos agresivos que convertían las caras en figuras de cera. Sony apuesta ahora por un acabado más natural, con una mejora sustancial en el recorte y la nitidez.

Sony Xperia 1 VIII
El Androide Libre
También han introducido un asistente con Inteligencia Artificial que sugiere ediciones fotográficas. No es una IA que inventa píxeles, sino una que entiende la luz y el rango dinámico para que el resultado final sea impecable sin perder la esencia de la captura original.
Y por supuesto, el botón de cámara físico de dos etapas sigue presente, permitiendo enfocar y disparar con la ergonomía de una cámara dedicada.
El cine en la palma de tu mano
La pantalla de 6.5 pulgadas OLED con resolución FHD+ y una tasa de refresco de 120 Hz LTPO mantiene la proporción 19.5:9 que ya es marca de la casa.
No hay muescas, no hay agujeros molestos; solo una superficie limpia para consumir contenido. Sony se centra en el audio y la pantalla.

Sony Xperia 1 VIII
El Androide Libre
Los altavoces estéreo frontales han ganado en potencia,ofreciendo una experiencia inmersiva que se complementa con una conectividad mejorada para auriculares Bluetooth, optimizada especialmente para el ecosistema de la propia Sony.
Batería y compromiso a largo plazo
Uno de los grandes miedos de los usuarios de gama alta es la autonomía. Sony promete que sus 5.000 mAh de batería pueden durar hasta dos días.
Es una afirmación audaz que tendremos que poner a prueba en el día a día, pero que de confirmarse, situaría al Xperia 1 VIII en lo más alto de su categoría.
En cuanto al software, parece que la marca japonesa finalmente ha escuchado a los usuarios, aunque está lejos de los mejores. Dará 4 años de actualizaciones mayores de Android y 6 años de parches de seguridad. Es un compromiso de longevidad.
