Tras subir los precios de sus suscripciones en España, Netflix acaba de anunciar su gran ambición en cuanto a ingresos se refiere: el servicio de streaming busca nuevas formas de integrar publicidad en su plataforma.
Durante su reciente presentación de lanzamientos para 2026, el gigante del entretenimiento ha confirmado lo que muchos analistas preveían: el plan con publicidad no solo funciona, sino que está transformando el consumo digital, según indican desde The Verge.
Por segundo año consecutivo, Netflix ha logrado duplicar con creces su audiencia mensual en esta modalidad. La cifra es vertiginosa: el plan ‘Estándar con anuncios’ de 8,99 euros ya alcanza a más de 250 millones de personas en todo el mundo, frente a los 94 millones reportados el año anterior.
El éxito no se mide solo en volumen, sino en rentabilidad y evolución técnica. Tras ingresar 1.500 millones de euros en publicidad en 2025, Netflix ha decidido revolucionar cómo y dónde vemos estos anuncios; y ya busca nuevas formas de integrarlos en su plataforma.
Según los últimos reportes, la plataforma está apostando fuertemente por la inteligencia artificial (IA) para implementar nuevos formatos publicitarios. Ya no hablamos solo del clásico corte comercial.

Logo de Netflix en sus oficinas de Los Ángeles, California.
Reuters
Netflix integrará publicidad mediante pausas temáticas y, lo más revolucionario, a través de superposiciones generadas por IA directamente en las escenas. Esto permitirá integrar marcas de manera sutil pero omnipresente, sin interrumpir abruptamente la reproducción.
Además, a partir del próximo año, los anuncios conquistarán espacios hasta ahora “limpios”: el nuevo feed de vídeo vertical de su aplicación móvil —inspirado en el éxito de plataformas como TikTok— y su creciente selección de podcasts.
No obstante, este modelo presenta claroscuros para el usuario. Aunque nació como una alternativa económica, el “plan Básico con anuncios” ha sufrido la inflación interna de la plataforma. Actualmente cuesta 8,99 euros, un incremento de 2 euros respecto a su precio original de lanzamiento (6,99 euros).
Este agresivo modelo de monetización también ha despertado recelos legales. Esta misma semana, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, citó este plan en una demanda contra Netflix, acusando a la compañía de engañar a los suscriptores sobre la cantidad y el tipo de datos personales que recopila para alimentar esta sofisticada maquinaria publicitaria.
Mirando al futuro, la hoja de ruta de Netflix pasa por la internacionalización. Su plan publicitario llegará próximamente a 15 nuevos países, abarcando mercados estratégicos de Europa (Austria, Bélgica, Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Polonia, Suecia, Suiza, Irlanda), América Latina (Colombia, Perú) y Asia-Pacífico (Indonesia, Filipinas, Tailandia, Nueva Zelanda).
