El incendio de las Cinco Villas ha dejado tras de sí más de 15.000 hectáreas calcinadas, daños en infraestructuras y un paisaje completamente transformado en el entorno de municipios como Uncastillo, Orés, Asín, Luesia o Malpica de Arba. Aunque este sábado el fuego ha contenido su avance, el operativo insiste en que sigue activo y no puede darse por estabilizado.
Los trabajos de extinción continúan condicionados por el viento cambiante y las altas temperaturas, con cientos de efectivos del Gobierno de Aragón, la UME, el MITECO, las diputaciones, bomberos, Guardia Civil y agricultores desplegados sobre un perímetro de unos 80 kilómetros para contener las reactivaciones y proteger los núcleos habitados.
Junto a las cicatrices que deja el fuego, la emergencia también ha movilizado a decenas de voluntarios y vecinos de la comarca, volcados en apoyar al operativo y a las personas evacuadas, que afrontan ya varios días fuera de sus viviendas a la espera de que la evolución del incendio permita su regreso.
