▲ Escenas de la obra Primero sueño, de Sor Juana Inés de la Cruz, en la Sinagoga Histórica Justo Sierra, actividad dentro del Fitso.Foto tomadas de las redes sociales de la compañía Fénix
Israel Campos Mondragón
Periódico La Jornada
Viernes 28 de agosto de 2026, p. 8
Obras de teatro del periodo barroco regresan en el tiempo y se escenifican en los edificios históricos del centro de la capital mexicana, representaciones que integran el programa del Festival Internacional de Teatro del Siglo de Oro (Fitso), el cual concluye este domingo y tiene la finalidad de acercar esas piezas teatrales al público para que “puedan disfrutar en verdad el espectáculo con un discurso moderno”.
Organizado por la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano, el festival propone una experiencia donde el espacio también es parte de la historia. El dramaturgo, investigador teatral y fundador de la compañía Fénix, Francisco Hernández Ramos, compartió en entrevista con La Jornada la importancia de rescatar esas obras con todos sus elementos.
“Producir obras de teatro barroco es un poco complicado, montar el verso y hacerlo asequible para el público, eso es importantísimo para la puesta en escena, aparte elegir a los actores, quienes también bailan y cantan, hay escenas donde se utilizan espadas, se escenifican batallas, todo eso complementa un gran espectáculo barroco, hay una gran cantidad de personas que tenemos que trabajar alrededor de eso, porque no sólo son los actores, sino es la maestra de canto, el de baile, de esgrima, la maestra de verso, la dirección, el asistente, el vestuarista, entonces se vuelve como una pequeña empresa.
“Es muy importante rescatarlas con todos esos elementos, para que el público pueda disfrutar en verdad el espectáculo. El teatro clásico tiene un discurso vigente, por eso es clásico y es importante traer en este momento esas voces a nuestra modernidad, hay mucho que decir y reflexionar con el mensaje de cada uno los montajes que se presentarán”, dijo Hernández Ramos, también director del Fitso.
El festival ofrece un recorrido que va de Sor Juana Inés de la Cruz y Pedro Calderón de la Barca a Juan Ruiz de Alarcón, además extiende la conversación hacia otros episodios y preguntas de la historia teatral.
Las obras se escenificaron en el Palacio de la Escuela de Medicina, el Museo de las Constituciones de la UNAM, la Sinagoga Histórica Justo Sierra, la Antigua Sede del Senado (Casona de Xicoténcatl), el Antiguo Edificio del Ayuntamiento, Salón de Cabildos, y la Parroquia de Santa Prisca, en Taxco, Guerrero.
“Más que espacios públicos, las obras se escenifican en edificios históricos; por ejemplo, la obra Esposa por enigma, se presentará el sábado en el mismo espacio en el que se montó en 1646, ahora el Museo de las Constituciones de la UNAM; otra pieza, La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, puesta en escena con títeres, se va a representar en el Palacio de la Escuela de Medicina de la UNAM.
“La vida es sueño es una obra muy importante en la tradición teatral de México, porque en 1641 se tradujo al náhuatl y se representaba en esa lengua en la Ciudad de México. Es otra de las grandes obras que presentaremos”, explicó el dramaturgo.
La programación escénica incluyó las obras Dime qué lees y te diré qué enfermedad tienes, Primero sueño; La Roja, Carlota emperatriz de México y la creación del teatro mexicano, a esas se suma un homenaje a Juan Ruiz de Alarcón en Santa Prisca, en Taxco, Guerrero.
También se ofrecieron charlas, como la conferencia titulada Mujeres en el teatro barroco, impartida por Lillian von der Walde Moheno, destacada filóloga, editora y académica mexicana, reconocida como una de las especialistas en literatura medieval española y teatro de los siglos de oro.
“Hoy viajaremos a la iglesia Santa Prisca para hacer una misa en honor de Juan Ruiz de Alarcón, quien dejó pagadas 500, dice en su testamento, por el alma de él y la de sus padres.
“Entonces vamos a hacer ese acto religioso en su honor, no lo haremos con un sentido de evangelización, sino recordando su legado teatral.
“El público podrá ver teatro barroco, de manera gratuita, en los recintos históricos donde se castigaba y se debatía, donde se representaban las obras, eso le da otra percepción de la riqueza cultural, teatral y patrimonial que tenemos en el Centro Histórico, pero sobre todo en todo el país, en este gran patrimonio que hemos heredado y queda recordar que solamente tenemos un momento en escena para después desaparecer para siempre. Eso es lo que dice el teatro barroco”, finalizó Francisco Hernández.
El Fitso concluye este fin de semana con las obras Esposo por enigma y La vida es sueño, para conocer los horarios se puede consultar las redes sociales de la compañía Fénix.
