OpenAI estaría planeando lanzar su propio smartphone con inteligencia artificial (IA) en 2028. Una noticia que llega tras la presentación de GPT-5.5, su inteligencia artificial (IA) diseñada para manejar tareas complejas con una mínima supervisión, y su modelo para crear imágenes ultrarrealistas.
En octubre del año pasado la empresa liderada por Sam Altman anunció su acuerdo con Broadcom para desarrollar procesadores de IA personalizados que impulsarán sus clústeres —un conjunto de ordenadores o servidores interconectados— informáticos de próxima generación.
Ahora, al parecer la empresa de Altman podría no limitarse a chips personalizados para los clústeres, ya que cuenta con importantes planes para el sector de los semiconductores para teléfonos inteligentes, según una filtración.
Ming-Chi Kuo, un conocido analista, ha señalado en su cuenta de X (Twitter) que OpenAI está colaborando con MediaTek y Qualcomm para crear procesadores para teléfonos inteligentes como parte de su plan para un teléfono con inteligencia artificial.
Una producción en masa que se prevé que comience en 2028. El analista ha señalado igualmente que el consumo de energía, la gestión de la jerarquía de memoria y la ejecución básica de modelos pequeños serán consideraciones clave en el diseño de procesadores.

Sam Altman, CEO de OpenAI, en una foto de archivo
Omicrono
Siguiendo la estela de los actuales terminales de gama alta en Android, Kuo ha indicado que las operaciones más pesadas se delegarán a la nube.
Esta estrategia resulta lógica, pues el procesamiento remoto siempre ofrecerá una potencia y una capacidad superiores a las de cualquier modelo de inteligencia artificial que se ejecute de manera local.
Respecto a los detalles técnicos del procesador, el analista prevé que tanto las especificaciones definitivas como la selección de proveedores se concretarán entre finales de 2026 y el primer trimestre del año siguiente.
Es de esperar que un chip personalizado por OpenAI priorice el silicio especializado en IA frente a otros componentes, de forma similar a los Google Pixel, que anteponen las funciones inteligentes a la potencia bruta.
Aunque algunos modelos de aprendizaje automático recurren a la CPU o GPU si no cuentan con optimización específica, esto solo sería un problema si el dispositivo necesitara ejecutar sistemas de IA de terceros.
Por ello, el procesador no debería sacrificar excesivamente el rendimiento general para garantizar la compatibilidad con modelos externos.
Kuo también sugiere que el terminal deberá monitorizar el entorno del usuario de forma ininterrumpida. Por tanto, es probable que el chipset incluya funciones de bajo consumo “siempre activas”, una tecnología que, aunque innovadora, ya ha sido explorada por Qualcomm con soluciones como su Sensing Hub en procesadores recientes.
Finalmente, el analista ha afirmado que la firma china Luxshare, competidora de Foxconn, será el socio único para el codiseño y la producción del sistema. Todos estos indicios sugieren que ya se están estableciendo los pilares necesarios para el lanzamiento de un smartphone desarrollado por OpenAI.
