▲ Puesta en escena del unipersonal Girasoles en la Luna, dirigida por Honorio Israel Ríos Hernández.Foto cortesía de la producción
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Domingo 26 de abril de 2026, p. 8
Con una estética onírica para transformar el dolor de la migración en un acto de ternura, juego y resistencia afectiva, se recrea la historia de un niño-hombre llamado Tristán, quien acompañado de su inseparable planta de girasol, busca rencontrar a sus padres desaparecidos por la guerra.
Lejos de ser un relato trágico, el unipersonal Girasoles en la Luna, escrito, dirigido y actuado por Honorio Israel Ríos Hernández, con la compañía Teatro Lunar, es una obra que entrelaza clown, teatro físico y marionetas híbridas y tendrá cuatro funciones a partir del 30 de abril en el Foro A Poco No.
Ríos Hernández, autor y protagonista contó: “en este montaje se abordan temas como la migración, el desplazamiento forzado, la pérdida de la tierra y la familia por cuestiones de violencia en las comunidades. Aunque son temáticas complejas, también el relato es muy conmovedor porque es abordado con los ojos de la niñez”.
Girasoles en la Luna “transforma el dolor en un acto de ternura, juego y resiliencia, utilizando el cuerpo, las marionetas híbridas y el humor como herramientas para iluminar las heridas del exilio y la pérdida del hogar”, agregó.
El dramaturgo detalló: “el personaje es un adulto, pero tiene alma de niño, quien de alguna forma está atrapado en la infancia porque anda en busca de sus padres que fueron desplazados por una guerra. Entonces, lo vamos acompañando en este tránsito y en la búsqueda de su familia”.
En ese viaje, “Tristán se encuentra con estampas, momentos y recuerdos de su niñez; además es una obra que mezcla clown, teatro físico y marionetas, todo lo cual funciona para conmover y empatizar con la historia que toca temáticas como la orfandad, la resiliencia y la capacidad humana”.
Tristán, dijo el actor, “es un viajero de mediana edad en un ambiente post apocalíptico, muy desolador, donde la guerra ha desplazado a la población y él anda buscando con la esperanza de rencontrarse con sus padres. En este camino se encuentra a diversos personajes de su comunidad, además relata cómo fue salir de ésta, pero va acompañado en esta travesía por la única amiga que le queda, que es un girasol, planta que es su confidente”.
En este ambiente, la selección musical juega un papel importante “para recrear un viaje poético y onírico a través de un desierto emociones”.
La pieza, subrayó Ríos Hernández, “surgió de una investigación profunda sobre el desplazamiento forzado y sus efectos emocionales. Me interesaba hablar además de la pérdida, también de la esperanza como fuerza vital. El personaje de Tristán, con su girasol como único lazo afectivo, resiste con el cuerpo, con la memoria y con el juego. La obra no busca responder, sino acompañar, tocar, conmover y abrir preguntas desde lo escénico. Es una experiencia teatral profunda y necesaria para adolescentes y adultos que invita a mirar la migración con empatía, belleza y humanidad”.
La Compañía Teatro Lunar fue fundada en 2010 y ha tenido un fuerte compromiso social y artístico en su repertorio. Su trabajo se centra en las poéticas del cuerpo, el clown y las narrativas contemporáneas. La agrupación ha participado en festivales internacionales en Chile, Colombia y Uruguay, además de haber realizado giras en el interior del país. Entre sus montajes destacan Su vestido no era Tardan sino Victoria Secret, Cartas a Otelo, Mariposa blanca y Sueños mazahuas.
Con sólo cuatro funciones, Girasoles en la Luna llegará al Foro A Poco No, ubicado en República de Cuba 49, colonia Centro, del 30 de abril al 3 de mayo y funciones: jueves 30 de abril a las 18 horas, sábado 2 de mayo a las 13 y 18 horas, y domingo 3 de mayo a las 18 horas.
