Indra obtuvo un beneficio neto de 219 millones de euros de enero a junio de 2026, un 2,1% más que en el mismo semestre del año pasado empujado por el área de defensa, cuyo negocio creció un 103%, en un periodo marcado por el relevo de su cúpula directiva. La compañía ha achacado este incremento del beneficio a la mejora operativa.
Las acciones de Indra se alzaban más de un 3% en Bolsa en los primeros compases de la apertura del mercado.
La compañía, que estrena consejero delegado, Josep María Recasens, tras el relevo de su presidente (Ángel Escribano por Ángel Simón), facturó 3.179 millones de euros en este semestre, un 29,7% más que en el mismo periodo del año pasado, tras crecer en todas sus divisiones, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este jueves.
Su cifra de negocio ha estado empujada sobre todo por el área de defensa, que se duplicó, hasta 973 millones, impulsado principalmente por la contribución de los Programas Especiales de Modernización por 217 millones; así como el área de Vehículos Terrestres correspondientes al programa del vehículo blindado 8×8 ambos del Ministerio de Defensa, por 197 millones, entre otros.
Pese a su despegue en defensa, Indra, participada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en un 28%, continúa obteniendo la mayor parte de los ingresos por su división tecnológica de Minsait, en la que facturó 1.541 millones, un 2,6% más.
En el grupo, el área que más creció en ingresos es el de Espacio, que aún representa poco más del 6 % de la facturación de la compañía, pero que creció un 398,3 % debido a las consolidaciones de Hispasat e Hidesat hasta los 190 millones.
En tráfico aéreo, la compañía facturó 300 millones, un 16,2 % más; y en movilidad, 175 millones, un 1,8 % más.
Duplica su cartera de pedidos
La compañía ha aumentado un 116,7% su cartera de pedidos en el semestre, hasta los 20.533 millones, impulsada principalmente por defensa, que acaparó 11.746 millones.
Además, ha incrementado un 58,4% su contratación, hasta 5.010 millones, y ha acabado junio con un posición positiva de caja positiva de 1.033 millones, frente a los 4 millones de deuda que tenía en la misma fecha del año pasado.
Estos resultados provienen de un semestre en el que se ha retirado del grupo su principal accionista privado, Escribano Mechanical and Engineering (EM&E), que tenía un 14,2% y después de que se suspendiera el análisis que se estaba realizando para efectuar una operación corporativa con la compañía.
España es el país del que obtiene más de la mitad de su facturación, 1.844 millones, tras crecer un 48%, respecto a 2025; seguida de América, con 584 millones (19,7% más); Europa, 475 millones (8,6% menos) y Asia, Oriente Medio, 275 millones (39,9% más).
Indra tiene una plantilla de 58.383 trabajadores, un 5 % menos, la mayoría de los cuales trabajan en Minsait, 41.206. Un total de 7.878 están en defensa.
Su consejero delegado, Josep María Recasens, ha considerado que los resultados de este segundo trimestre demuestran claramente las capacidades industriales, de ejecución y de entrega en tiempo y forma de los contratos que forman parte de la cartera Indra y constituyen un “inmejorable punto de partida” para el nuevo plan estratégico, que están poniendo en marcha.
Su prioridad de gestión será la “excelencia en la ejecución”, elevando la velocidad de entrega, la calidad, la fiabilidad y la competitividad.
Para ello, buscará “tejer alianzas sólidas y relaciones de cooperación” tanto a nivel nacional como internacional.
