Ap
Periódico La Jornada
Miércoles 24 de junio de 2026, p. a12
Tokio. La diyéi japonesa Rinoka, con tan sólo nueve años, sigue siendo una artista de tecno muy reconocida. Además, es la diyéi más joven del mundo, título que ostenta el Libro Guinness de los Récords desde que tenía seis años.
“Es divertido cuando la gente se emociona con las actuaciones en directo”, declaró recientemente a Ap.
Decidió convertirse en diyéi tras ver a Amelie Lens y Nina Kraviz en YouTube cuando tenía cuatro años. Le parecieron tan geniales que pidió una máquina Pioneer DDJ-200 para Navidad.
“Me gusta un estilo fresco, rápido e intenso”, indicó en la entrevista, mientras lucía una gorra con su propio logotipo.
La diyéi Rinoka tiene otros intereses típicos de una niña, como su gecko mascota y una colección de peluches, entre los que se incluye un perro de juguete llamado Korochan que la acompaña a todas partes, incluso al escenario. El gecko se queda en casa.
La diyéi Rinoka tiene una agenda muy apretada: actúa en los partidos del equipo profesional de beisbol de Tokio, los Yomiuri Giants , y participa en eventos junto a diyéis mucho mayores.
Con una convicción total y encantadora, ella empieza a moverse al ritmo de la música, pulsando y girando botones mientras balancea su cuerpo.
▲ La diyéi Rinoka, de nueve años, actúa en el Tokyo Dome tras la tercera entrada de un partido de beisbol de los Yomiuri Giants, en Tokio.Foto Ap
No utiliza su apellido públicamente, y sus padres desean permanecer en el anonimato para que su única hija tenga una infancia lo más normal posible.
Ella toma clases de baile hip hop y disfruta haciendo manualidades con papel y papel de aluminio. También tiene tareas escolares.
El tecno tiene sus raíces en ciudades estadunidenses como Detroit y utiliza profusamente instrumentos electrónicos, como las ahora codiciadas máquinas Roland. Entre sus géneros se incluye el intenso e hipnótico acid house que le gusta a Rinoka.
Casi todas tienen un ritmo fuerte y contundente, o un bombo, que te dan ganas de bailar para olvidar tus problemas.
La música ha evolucionado y se ha extendido, y sus mejores diyéis ahora crean música para que los asistentes a las discotecas bailen en todo el mundo. Es tan universal que una joven japonesa lo ama y lo comprende.
“La música continuará”, destaca pensativa la diyéi Rinoka.
Pero no tiene que pensarlo mucho cuando le preguntan qué elegiría: ser diyéi o cuidar de un montón de geckos.
–¡Los geckos! –exclamó–. ¡Son tan lindos!
