▲ En La Habana, jóvenes juegan dominó en la calle mientras hay otro apagón nacional a causa de la falta de hidrocarburos para las plantas generadoras.Foto Afp
Q
ue no quede duda: el gobierno de la presidenta Sheinbaum, y junto con ella buena parte del pueblo mexicano, reitera que mantendrá la solidaridad con Cuba, porque “está sufriendo un pueblo hermano”; nuestro país brindará “toda la ayuda humanitaria posible, porque son tiempos de solidaridad” (canciller De la Fuente dixit). Y no se trata de una decisión coyuntural ante la creciente agresividad del salvaje de la Casa Blanca (que ahora amenaza con tomar la isla), sino una constante desde el triunfo de la revolución en 1959. Sólo recuérdese la actitud y congruencia de Lázaro Cárdenas.
Cuba permanece sitiada desde aquella fecha, y en los 67 años transcurridos ningún gobierno gringo perdió oportunidad para apretar las tuercas con el fin de asfixiar a la mayor de las Antillas, comenzando con el ilegal bloqueo. Sin duda, el precio pagado por los cubanos ha sido altísimo, pero el imperio no los ha doblegado. Se mantienen firmes y con el rumbo claro, y es precisamente esa voluntad la que exacerba a la de por sí enloquecida y prepotente Casa Blanca (sin importar quién la ocupe) en su permanente cuan demencial acción –por lo demás, totalmente fallida– de “enterrar” a la isla. Entre lo más reciente destaca el “cerco” ordenado por ( fuck) Trump para evitar el arribo de petróleo, con las consecuencias que implica. Mientras el enloquecido mandatario gringo compró 12 enanitos “latinoamericanos” (todos de derecha y abiertamente ass-kisser de la Casa Blanca) para disfrazar su creciente injerencismo en la región (léase Escudo de las Américas), otras instancias intentan consensuar acuerdos para contribuir a la distensión y liberar el ilegal cerco a Cuba.
Días atrás, la presidenta Sheinbaum anunció que su gobierno envió otro barco con ayuda humanitaria “destinada a apoyar al pueblo de Cuba”, y coadyuvará para que las iniciativas civiles que cuenten con los permisos respectivos lleven donativos a la isla. “La solidaridad con Cuba en estos momentos es la solidaridad con América Latina”, destacó la mandataria, en referencia a palabras del general Lázaro Cárdenas, en 1961, en apoyo a la nación antillana. “Esa es la solidaridad que nosotros estamos empeñados en dar al pueblo de Cuba”, comprometió la jefa del Ejecutivo federal; “nosotros defendemos siempre la autodeterminación de los pueblos, y es el propio pueblo de Cuba quien debe decidir cómo gobernarse, sin intervención extranjera”. Y en este contexto, subrayó: “vamos a seguir apoyando al pueblo de Cuba y buscando la manera de que, sin afectar a México, podamos dar combustible a las y los cubanos, al pueblo de Cuba, que es fundamental en este momento” ( La Jornada 21/03/26).
En la reciente décima Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (33 gobiernos regionales, incluidos los enanitos de Trump), el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, subrayó que México continuará brindando ayuda humanitaria al pueblo de Cuba, porque “son tiempos de solidaridad”. y reiteró la posición histórica de nuestro país respecto a la isla: el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum continuará prestando “toda la ayuda humanitaria que nos sea posible al pueblo cubano”. de igual manera, reiteró “el compromiso histórico de México con los procesos de descolonización, la autodeterminación de los pueblos y el respeto al derecho internacional, así como con el desarrollo independiente y soberano de las naciones” ( La Jornada 21/03/26).
Desde La Habana, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, subrayó que su país “está abierto a un diálogo serio y responsable con Washington, pero el acercamiento tiene que ser sin injerencia en los asuntos internos” y denunció “la escalada de agresiones del gobierno estadunidense, en particular la aplicación de un cerco petrolero con palpables impactos en el pueblo cubano”. Es necesario que “se ponga de manifiesto el principio de la unidad en la diversidad y que América Latina se consolide como una zona de paz ante un escenario global que amenaza con subvertir el derecho internacional mediante la fuerza, la coerción y presiones unilaterales”.
Entonces, fuera manos de Cuba. Solidaridad, no agresión. Dejen tranquila a la isla.
Las rebanadas del pastel
Como parte de la flotilla Nuestra América, hoy llegará a La Habana la embarcación Granma 2.0, que lleva 30 toneladas de ayuda humanitaria para el pueblo cubano. Con 30 personas a bordo, el pasado viernes zarpó de Puerto Progreso, Yucatán, y fue auxiliada por la Marina mexicana, tras reportar una avería eléctrica. Desde Isla Mujeres, se le unieron dos veleros también con suministros para la isla. ¡Y que lleguen muchas más!
Twitter: @cafevega
