▲ Radiante con el color rosa mexicano en su bote, uniforme y coletero, la regiomontana comenzará en República Dominicana el ciclo olímpico rumbo a LA 2028.Foto Kenia Vanesa Lechuga Alanis
Adriana Díaz Reyes
Periódico La Jornada
Miércoles 22 de julio de 2026, p. a12
Cuando su entrenador y mejor amigo Juan Carlos Cabrera falleció en la Navidad de 2025, Kenia Lechuga comenzó a dudar si debería o no seguir en el alto rendimiento.
El deceso repentino de uno de sus mentores y pilar en su formación deportiva hizo vacilar a la remera, quien tuvo que reinventarse para recuperar la motivación.
“Fue un año muy complicado e incluso dudé en seguir adelante porque no encontraba una motivación. Finalmente recuperé la fuerza y decidí enfocarme en mantener al remo mexicano entre los mejores del mundo. También quiero ser ejemplo para las nuevas generaciones y dejar un legado”, compartió la seleccionada.
Han sido meses de muchos cambios para Lechuga, quien este año es asesorada por un entrenador desde España, además de contar con un nuevo preparador físico.
“Me siento bien en todos los aspectos. Los mexicanos siempre hemos demostrado que luego de pasar por momentos complicados nos levantamos y seguimos con más convicción. Quiero demostrarme a mí misma de lo que soy capaz. La competencia es con-tra mí, yo voy en mi carril y si logro mi mejor marca nadie podrá darme alcance”, aseguró.
Radiante con su bote rosa, traje de remo rosa y coletero rosa, Kenia logró dos medallas de oro en el serial de la Copa del Mundo de la especialidad. Sus éxitos en Europa la motivaron para su próxima competencia en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en República Dominicana.
“Claro que vamos por el primer lugar. Tenemos una selección muy fuerte para pelear todas las medallas de oro en las distintas pruebas y muchísimo talento para vencer a nuestros adversarios”, compartió la medallista de bronce en el Campeonato Mundial de Remo 2025 (LW1x).
Una cirugía en la cadera dejó a Lechuga fuera de la edición anterior en San Salvador 2023, por lo que no pudo revalidar los dos títulos obtenidos en Barranquilla 2018. En la capital dominicana remará para recuperar los cetros.
“Los Centroamericanos son una competencia muy significativa porque representan el comienzo del ciclo olímpico. Aunque existen otras justas de más exigencia, los Juegos tienen una magia distinta, porque es el primer paso rum-bo a Los Ángeles 2028”, compartió Lechuga, quien en París 2024 se convirtió en la primera de su especialidad que clasificó a tres Juegos Olímpicos.
Kenia restó importancia a la disminución de premios para los medallistas en República Dominicana.
“No nos vamos a llevar nada cuando nos vayamos. En lo personal he recibido mucho apoyo, porque tengo un bote nuevo y he podido asistir a campamentos como el de España. Para mí eso es suficiente y mejor que cualquier premio económico”.
En Santo Domingo, la seleccionada iniciará su cuarto ciclo olímpico como la figura más exitosa del remo mexicano.
“Siento la misma emoción que cuando participé por primera vez. Quiero que el tiempo pase muy lento para que la experiencia no se acabe. Voy a probar una competencia nueva, que es la mixta, así que estoy muy emocionada por lo que se viene”, concluyó la atleta de 32 años de edad.
