▲ Es una de los 11 postulantes a coordinar el Comité de Defensa de la Transformación y así buscar la gubernatura.Foto La Jornada
Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Lunes 29 de junio de 2026, p. 7
Sin importar quién de los 11 aspirantes a coordinar el Comité de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Michoacán llegue, lo importante es que haya “la humildad” para reconocer el resultado final y “la determinación de trabajar unidos para fortalecer y consolidar en la entidad el movimiento que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum”, sostuvo la senadora de Morena con licencia Celeste Ascencio Ortega.
Entrevistada en torno a ese proceso interno de Morena, al que se inscribió el jueves pasado –y que es el primer paso para lograr la candidatura al gobierno de esa entidad–, comentó que reconoce las trayectorias y luchas de los otros 10 michoacanos que junto con ella decidieron participar, pero, al final “todas y todos tenemos que estar unidos, no se trata de proyectos personales, ni de aspiraciones individuales, sino de consolidar un proyecto colectivo construido desde el territorio y de la mano de la gente.”
Se declara “orgullosa de ser mujer, indígena e integrante de la diversidad sexual”, y responde que se interesó por la política cuando tenía 16 años y escuchó a su mamá explicar que apoyaba a Andrés Manuel López Obrador y su Movimiento de Regeneración Nacional, “porque quería quería mejores condiciones de estudio, de trabajo y de vida para sus hijos”.
Es una de las más jóvenes entre los aspirantes, pero en los últimos 10 años ha recorrido varias veces Michoacán, desde la costa, el oriente, la meseta y ya como senadora, desde 2024, junto con sus tareas legislativas, intensificó el trabajo territorial, lo que le permitió, dijo, escuchar a las comunidades indígenas, a diversos sectores y conocer la violencia que imperó a partir del gobierno de Felipe Calderón.
Recordó el 15 de septiembre de 2008, cuando en pleno festejo de la Independencia, lanzaron granadas en la plaza principal de Morelia, que privaron de la vida a ocho personas. “Tenía 15 años, había salido de Paracho para estudiar la prepa en Uruapan y sólo veía violencia por todos lados: carros quemados, balaceras, cabezas dejadas en monumentos”. Esa situación, “que ningún joven nadie debió vivir”, se prolongó por muchos años, pero ha comenzado a ceder, señala.
El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, puesto en marcha por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, permitirá, resaltó, reducir la violencia, con la atención a los causas sociales de la misma. De manera personal, señala, se ha involucrado “en esa ruta humanista, para prevenir que la juventud caiga en la drogadicción y la delincuencia”.
La senadora con licencia expresó que “con el apoyo y el impulso de todas y y todos tenemos qué demostrar que las y los michoacanos buenos, de trabajo, somos más”. Basta recordar, agregó, que el imperio purépecha jamás fue vencido por los mexicas.
A trabajar con un proyecto integral
Pero se requiere , “trabajar no a través de ocurrencias, sino de un proyecto verdaderamente integral que incluya a todos los sectores, desde los campesinos hasta los productores, desde las mujeres indígenas, hasta las empresarias y desde todas las regiones” .
Compaginar la cosmovisión de los pueblos originarios con los nuevos avances en ciencia e innovación permitirá, expresó, “hacer de Michoacán una potencia humanista y económica”
Activista en pro de los pueblos originarios, de las mujeres y de las diversidades que defendió los últimos dos años desde la Comisión de Derechos Humanos del Senado, el viernes pasado estuvo en la sede de esa Cámara para acompañar a Laura Itzel Castillo, presidenta del órgano del Congreso, para el encendido de luces con motivo del Día Internacional del Orgullo LGBT+.
Partió luego hacia Michoacán, para “dedicar todas” sus energías a fortalecer la organización territorial y buscar la Coordinación de los Comités de Defensa de la 4T.
