Los precios de los componentes de ordenador, especialmente de la memoria RAM y el almacenamiento, siguen subiendo y no hay visos de que esto vaya a cambiar; de hecho, las previsiones adelantan que esta situación empeorará a lo largo de los próximos meses.
En ese contexto hay que entender la sorprendente decisión de Microsoft de extender el soporte de Windows 10 hasta el 12 de octubre de 2027; la fecha original para el fin del sistema operativo era el próximo mes de octubre de 2026.
El cambio no ha sido anunciado de manera oficial por Microsoft, sino que ha aparecido por sorpresa en el documento sobre el soporte extendido de Windows 10, y no ha sido hasta que medios como Windows Latest lo han descubierto que realmente se ha hecho público.
En concreto, el documento ahora explica que el programa de las actualizaciones extendidas de seguridad (ESU) ahora termina el 12 de octubre de 2027, como una manera de seguir usando Windows 10 de manera segura mientras damos el salto a Windows 11.
Aunque oficialmente el soporte de Windows 10 terminó el pasado 14 de octubre de 2025, en la práctica sigue en marcha a través del programa ESU; para los usuarios españoles y europeos, esto es gratis y solo es necesario tener una cuenta de Microsoft asociada a la cuenta local (por ejemplo, la de Outlook). En el resto del mundo es necesario realizar otros pasos, incluido un pago de 30 dólares.
Esto significa que los usuarios de Windows 10 van a seguir recibiendo actualizaciones de seguridad que protegen su sistema y tapan agujeros que puedan ser usados por virus o atacantes; aunque ya no reciben nuevas funciones, que son exclusivas de Windows 11.

La nueva opción para apuntarse a las actualizaciones extendidas de Windows 10
El Androide Libre
En otras palabras, si ya tenemos una cuenta Microsoft que usemos en nuestro ordenador Windows 10, ahora vamos a recibir actualizaciones de seguridad al menos durante un año y cuatro meses más.
Por lo tanto, no estamos obligados a comprar un ordenador nuevo con Windows 11 para seguir protegidos contra ataques y malware. Si estamos contentos con nuestro equipo, podemos seguir usándolo sin miedo. Según datos de StatCounter, Windows 10 aún tiene una cuota de mercado del 31,28% en España, y ahora esos ordenadores no van a quedar desprotegidos.
Decimos que es una decisión sorprendente porque es algo que Microsoft ha intentado evitar a toda costa. Lo último que quería la compañía era que la historia de Windows XP, que siguió recibiendo soporte durante una década, se repitiese.
Para ello, Microsoft ha hecho todo lo posible para forzar a los usuarios a actualizar a Windows 11; el problema es que mucha gente no puede instalar esa versión en su ordenador incluso si quisiera, por problemas de compatibilidad.
Hace un par de años, Microsoft estaba dispuesta a abandonar a los usuarios de Windows 10 a su suerte y así obligarles a comprar un ordenador nuevo para usar Windows 11; pero la cosa ha cambiado mucho desde entonces.
A menos de cuatro meses del fin de Windows 10, Microsoft es muy consciente de que la mayoría de los usuarios no puede costearse un ordenador nuevo; de ahí que haya dado este paso.
