▲ El histrión neozelandés en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña en 2019.Foto Europa Press
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Periódico La Jornada
Martes 14 de julio de 2026, p. a12
Wellington. Sam Neill, el actor elegante y versátil cuya prolífica carrera abarcó desde películas de autor hasta grandes éxitos de taquilla, desde esquivar velociraptores en Jurassic Park hasta interpretar al esposo de Holly Hunter en El piano, falleció a los 78 años.
En 2023, Neill reveló que le habían diagnosticado linfoma angioinmunoblástico de células T, un tipo raro de linfoma no Hodgkin. Falleció el lunes en Sídney, según un comunicado publicado en la página de redes sociales del actor.
Su muerte fue “súbita e inesperada”, según el comunicado, que añade que “no tenía cáncer” al momento de su fallecimiento. No se especificó la causa de la muerte. “Sam estuvo rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida”, escribió su familia.
Otros actores le rindieron homenaje: “Mis condolencias y mi agradecimiento por la inmensa alegría y maestría que Sam Neill aportó a nuestra industria”, escribió Sharon Lawrence en Instagram. Sebastian Roché, quien trabajó con Neill en Merlín, comentó: “No sólo era un actor brillante, sino también una persona maravillosa”.
Saltó a la fama mundial
Neill fue uno de los muchos actores y directores que alcanzaron fama internacional tras el auge del cine australiano a finales de los años 70, una lista que incluye a Paul Hogan, Mel Gibson, Geoffrey Rush, Russell Crowe, Jane Campion, Peter Weir y Gillian Armstrong. Su versatilidad era notable: desde coprotagonizar la comedia de Alan Ayckbourn Sweet Revenge junto con Helena Bonham Carter hasta cortarle un dedo a Hunter en El piano y sacarse los ojos en la película de ciencia ficción y terror Event Horizon.
Interpretó tanto a santos como a pecadores: en La profecía III: El conflicto final, interpretó a Damien, el Anticristo, y también al cardenal Thomas Wolsey en Los Tudor.
El actor se dio a conocer internacionalmente con la película de Armstrong de 1979, Mi brillante carrera, que también lanzó a la fama a Judy Davis. Posteriormente apareció en Calma absoluta, de Phillip Noyce, un elegante thriller ambientado en alta mar y coprotagonizado por la entonces relativamente desconocida Nicole Kidman.
Neill coprotagonizó dos películas con Meryl Streep: Plenty, del director australiano Fred Schepisi, y, también para Schepisi, A Cry in the Dark, una película sobre las sensacionalistas consecuencias del asesinato de un bebé a manos de un dingo en Australia.
Obtuvo una nominación al Emmy por su interpretación del personaje principal en la miniserie de 1998 Merlín y otra como narrador de Wild New Zealand en 2017. Neill también recibió tres nominaciones al Globo de Oro por Merlín, One Against the Wind y Reilly: Ace of Spies.
Richard E. Grant, amigo de toda la vida que coprotagonizó con Neill la película Palm Beach (2019), lo describió en una publicación de Instagram como “un oficial y un caballero en el sentido más estricto de la palabra”. Grant dijo que Neill lo había “guiado y ayudado a superar un momento muy difícil de su vida”.
Héroe de acción
Quizá Neill alcanzó su mayor fama en Jurassic Park, en la que interpretó al paleontólogo Alan Grant, quien es convocado a una isla cercana a Costa Rica donde se ha construido un parque temático para albergar manadas de dinosaurios clonados. Compartió reparto con Laura Dern, Jeff Goldblum y Richard Attenborough.
Su personaje era reflexivo y razonable, un científico que advirtió al cerebro del parque temático antes del caos: “Dinosaurios y humanos, dos especies separadas por 65 millones de años de evolución, han sido repentinamente reunidas. ¿Cómo podemos siquiera imaginar qué esperar?”
Grant sobrevivió a los aterradores sucesos cuando las criaturas se escaparon, pero no regresó para El mundo perdido: Parque Jurásico II en 1997. Volvió para la tercera entrega en 2001 y para Jurassic World: Dominion en 2022.
“Probablemente sea un poco tarde para aprender estas cosas”, declaró al New York Daily News en 2001, “pero por fin siento que he descubierto cómo ser un héroe de acción. Estoy más contento con Grant esta vez. Es rudo y curtido, pero parece que sabe lo que hace”.
Nacido en 1947 en Irlanda del Norte, Neill emigró a Nueva Zelanda a los 7 años. Nació con el nombre de Nigel Neill, pero les dijo a los entrevistadores que empezó a usar el nombre de Sam porque había demasiados Nigels en su escuela.
Su familia se estableció en Dunedin, en la Isla Sur, y él fue enviado a un internado en Christchurch. Tras graduarse, protagonizó Sleeping Dogs en 1977, el primer largometraje neozelandés en más de una década.
Entre los otros papeles cinematográficos de Neill se incluyen el de un oficial de submarino soviético que sueña memorablemente con una casa en Montana en La caza del Octubre Rojo y el de un investigador en En la boca de la locura, del director John Carpenter.
En la pequeña pantalla, Neill interpretó al malvado Chester Campbell en la serie de televisión Peaky Blinders y a Thomas Jefferson en la miniserie de cuatro horas de CBS, Sally Hemings: an American Tragedy. En Apple TV+, participó en Invasion, donde interpretó al sheriff de Oklahoma John Bell Tyson, un hombre en la última etapa de su carrera que busca su propósito. En 2024 protagonizó junto a Annette Bening la serie de Peacock Apples Never Fall.
El actor se dio a conocer en Nueva Zelanda como una persona modesta y sencilla que no buscaba la fama. En las redes sociales, solía publicar imágenes de sus animales de granja, muchos de ellos con nombres cariñosos de famosos y amigos, como Laura Dern, la gallina; Kylie Minogue, la pata, y Helena Bonham, Carter la vaca.
