Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Sábado 18 de julio de 2026, p. 8
La obesidad no es un problema individual, sino de sistemas complejos que se interrelacionan y que requiere de políticas públicas que incidan desde el diseño de las ciudades hasta el acceso a alimentos, agricultura, medioambiente, salud y educación.
Lo anterior lo afirmó Simón Barquera, director del Centro en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), quien advirtió que “es necesario trabajar de forma coordinada, y sin conflicto de intereses, para lograr los cambios que requerimos como sociedad, ya que se nos está acabando el tiempo”.
Durante la clausura del Congreso Internacional de Obesidad, alertó sobre los nuevos desafíos de los ambientes alimentarios, como el uso de la IA e Internet para promover, principalmente en niños y adolescentes, el consumo de productos chatarra, que sigue creciendo.
El también ex presidente de la Federación Mundial de Obesidad e integrante de la Red Internacional para la Investigación, el Seguimiento y el Apoyo a la Acción en Materia de Alimentación y Obesidad/Enfermedades no transmisibles (Informas, por sus siglas en inglés), destacó que el mundo enfrenta nuevos desafíos que ya están incidiendo en los ambientes alimentarios, como el uso de Internet y la inteligencia artificial (IA). Estas tecnologías, indicó, han cambiado la forma en que la gente se acerca a los alimentos y cómo se experimenta este proceso.
“Es uno de los grandes retos sin lugar a dudas, porque la comunicación por Internet y las redes sociales se vuelve difícil de monitorear, en especial, por ejemplo, por las nuevas formas en que las empresas de productos chatarra están llegando a los niños y adolescentes, y en general a toda la población”, indicó.
▲ México puede mejorar el etiquetado de productos nocivos.Foto María Luisa Severiano
Por ello, consideró, es importante responder con rapidez ante estos desafíos y coordinarse entre distintos sectores para lograr regular estos nuevos mecanismos de mercadotecnia, y que “los niños no sean víctimas de estas corporaciones y sus estrategias para incentivar el consumo de sus productos, y se puede hacer, entre otras medidas, promoviendo alimentos sanos”.
Barquera, experto en nutrición, obesidad y enfermedades crónicas, así como en políticas de prevención y control, destacó que otro desafío para los gobiernos es darle continuidad a las políticas públicas que han dado resultado, como el etiquetado de alimentos.
“Las políticas que ya se lograron, se debe mantenerlas, evaluarlas y mejorarlas, y por otro lado, se debe con esfuerzos adicionales de intervención, como ocurre con la reciente ley para impulsar las escuelas saludables (al prohibir la venta de productos chatarra y bebidas azucaradas en centros escolares), porque es una maravilla, pocos países la tienen, pero nos debemos asegurar que se aplique correctamente y en todo el país para tener resultados”, subrayó.
