▲ Penélope Cruz y Olivia Wilde en un fotograma de la película La invitación, en la que comparten créditos con Edward Norton y Seth Rogen.
The Independent
Periódico La Jornada
Lunes 13 de julio de 2026, p. a11
Olivia Wilde: “Ya no necesito novio; es una buena evolución”.
Olivia Wilde y Edward Norton, protagonistas de La invitación, hablan sobre perderse en las relaciones, recuperar amigos después de una ruptura y si tener novio es vergonzoso.
Olivia Wilde ha dado su opinión sobre el debate viral acerca de si tener novio es vergonzoso, afirmando que “ya no se necesitan novios” como parte de un cambio cultural más amplio en las citas modernas.
Hablando de su nueva comedia, La invitación, la actriz y directora dijo que las relaciones románticas ya no se consideran una necesidad, argumentando que la expectativa general de que las mujeres tengan pareja está cambiando.
“Las relaciones no tienen por qué ser vergonzosas”, comenta Wilde. “Pero ya no son obligatorias. Ya no es necesario tener novio, lo cual creo que es una buena evolución”.
Sus comentarios se suman a una conversación más amplia en línea sobre la idea de que “tener novio es vergonzoso”, una frase que ha llegado a reflejar desde el cansancio de las citas hasta las concesiones, la incomodidad y los elementos performativos de las relaciones modernas.
Wilde dirige y protagoniza La invitación, una comedia sexual que expone abiertamente esas ansiedades. La película sigue a Joe (Seth Rogen) y Angela (Wilde), un matrimonio cuya relación, que se está desmoronando, se ve sumida en el caos cuando sus carismáticos y sexualmente liberados vecinos (Edward Norton y Penélope Cruz) llegan para una cena íntima.
Cambios de paradigma
Wilde afirma que la película no sólo refleja la profunda tristeza que produce el desmoronamiento de una relación, sino también la crisis de identidad que puede surgir como consecuencia de eso.
“A menudo, la gente permanece en relaciones tóxicas porque cree que no tener pareja es vergonzoso, sobre todo las mujeres”, afirma. “Por eso creo que es tan positivo que se haya producido ese cambio.
“La gente sacrifica su propia identidad para mantener una relación y eso se percibe tanto en los demás como en uno mismo”, afirma. “Lo vergonzoso es este sacrificio personal que a veces se produce”.
Esa erosión de la identidad está personificada en el personaje de Angela, creado por Wilde, quien ha quedado atrapada en una versión de sí misma diseñada para preservar su matrimonio. “Cuando te das cuenta de que esta relación requiere una especie de actuación, es vergonzoso”, señala Wilde. “Y cuando la gente se da cuenta de la vergüenza, a menudo es cuando se liberan de ella. A veces sucede dentro de la relación, a veces cuando la han terminado y piensan: ‘¡Dios mío, ¿dónde estaba? ¿Adónde fui?’ O cuando un amigo termina una mala relación y piensas: ‘¡menos mal que has vuelto!’’’
Edward Norton, coprotagonista de Wilde, afirma que la película refleja un cambio más amplio en la forma en que las personas son cada vez más conscientes de cómo se presentan a sí mismas. “Estamos en una era donde la publicación de la autobiografía se ha vuelto casi obligatoria”, asegura. “Creo que la gente está más pendiente, en cierto modo, de cómo se presenta. La gente es más consciente de sí misma que nunca.
“No creo que mucha gente se sienta presente en su vida exactamente como quisiera”, concluye.
