▲ La carta fue enviada al representante comercial Jamieson Greer.Foto Ap
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Martes 19 de mayo de 2026, p. 15
Un grupo de congresistas demócratas advirtió que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sigue siendo de vital importancia para la seguridad económica y la prosperidad del país, pero que la retórica confrontacional y el comportamiento coercitivo que han definido el último año generan una incertidumbre que eleva los costos para las familias estadunidenses.
En una carta dirigida ayer al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, los congresistas reconocieron que la revisión programada para el 1º de julio es una oportunidad para introducir ajustes necesarios, pero exigen que Washington abandone esa lógica de confrontación y reafirme su compromiso con la estructura trilateral del acuerdo antes de sentarse a negociar.
La misiva, encabezada por la legisladora Linda T. Sánchez y el miembro de mayor rango, Richard E. Neal, advierte que el comportamiento coercitivo del gobierno de Estados Unidos ha generado incertidumbre económica que eleva los costos para las familias estadunidenses.
Entre los puntos a mejorar, destacan las deficiencias en el mecanismo de respuesta rápida, instrumento creado en la renegociación de 2019 para atender violaciones a derechos sindicales en México.
Los congresistas denuncian que los retrasos procesales por parte de empleadores y autoridades mexicanas ponen en riesgo las campañas de organización sindical y prolongan situaciones de violencia e intimidación.
También apuntan a la dificultad de los trabajadores para acceder a registros empresariales en los que se acredite que sus centros de trabajo están cubiertos por el acuerdo, ya que esa documentación permanece en poder de las propias compañías.
Piden mejoras salariales y en materia ambiental
Los demócratas piden que se introduzcan acuerdos sectoriales de negociación colectiva en industrias estratégicas para reducir la brecha salarial entre México y Estados Unidos, la cual, sostienen, impulsa la relocalización de empleos y manufacturas hacia el sur de la frontera. También urgen al gobierno mexicano a comprometer recursos presupuestarios suficientes para la vigilancia y aplicación de normas laborales y ambientales, tras señalar que reformas clave pactadas en 2019 siguen inconclusas.
En el apartado ambiental, los legisladores demandan la creación de un mecanismo de respuesta rápida equivalente al laboral, para atender de forma expedita la contaminación puntual generada por empresas que incumplen estándares ambientales.
Sobre seguridad económica, plantean que la revisión sirva para impulsar un régimen de revisión de inversiones en México comparable al que ya operan Estados Unidos y Canadá.
También proponen mayor coordinación trilateral en materia de minerales críticos y una revisión de los aranceles por razones de seguridad nacional impuestos al amparo de la sección 232, cuya aplicación unilateral contra los socios del T-MEC, advierten, daña la credibilidad de Washington como socio confiable.
En agricultura, exigen que Canadá elimine las restricciones a la importación de vinos y licores estadunidenses y modifique la asignación de cuotas arancelarias para productos lácteos que, en su opinión, niega acceso real al mercado canadiense a los productores de Estados Unidos.
En ese mismo apartado, llaman la atención sobre los boicots de consumidores en Canadá y México, y advierten que los comentarios ofensivos del presidente Donald Trump y funcionarios de alto nivel hacia los países vecinos erosionan mercados que los exportadores tardaron años en construir, con un efecto tan destructivo como cualquier barrera comercial formal.
