Hace unas semanas pude asistir en Londres al evento de presentación de los nuevos plegables de Samsung. Este año no era como los anteriores, ya que la marca había decidido presentar tres nuevos modelos, dándole importancia al modelo del medio, el Samsung Galaxy Z Fold8, que no era el sucesor directo del Z Fold7.
Por su parte, el modelo Ultra aspiraba a convertirse en el mejor plegable que jamás había hecho Samsung y también en el modelo de referencia para empezar a pelearse con Apple por encima de la gama, en la que supuestamente saldrá el iPhone Ultra.
El problema quedaba en la parte baja del catálogo de los móviles con bisagra de la empresa coreana, ya que el Samsung Galaxy Z Flip8 se quedaba huérfano de uno de los principales motivos de compra: que es muy compacto y manejable.
El dilema del tercer plegable en la gama
La estrategia de Samsung ha dado un giro significativo al introducir tres modelos plegables en su catálogo en lugar de los dos habituales. Esta decisión deja al Samsung Galaxy Z Flip en una posición compleja, en una suerte de tierra de nadie.
Tradicionalmente, la frontera entre familias estaba claramente definida: la gama Fold respondía a las necesidades de quienes buscaban productividad y una gran diagonal de pantalla, mientras que la gama Flip se enfocaba de forma exclusiva en la portabilidad máxima.
Análisis del Samsung Galaxy Z Flip8
Con la llegada del Galaxy Z Fold8 y su notable avance en dimensiones y peso, la portabilidad ya no es patrimonio exclusivo del formato concha, lo que genera una competencia directa e inesperada entre hermanos de la misma marca.
Es cierto que el precio sustancialmente inferior de este modelo y que cuando se cierra es notablemente más compacto que su hermano mayor hacen que siga atendiendo un argumento de venta, pero ya no es tan importante como lo era antes.
Diferencias frente al Galaxy Z Flip 7
Al comparar el nuevo dispositivo con la generación anterior, los cambios no resultan drásticos. El Galaxy Z Flip8 presenta un cuerpo ligeramente más fino y estrena un sistema de bisagra refinado que funciona de manera sustancialmente más fluida y firme que en el modelo de 2025.
Sin embargo, a nivel de rendimiento, prestaciones generales y funcionalidad del día a día, ambos terminales ofrecen una experiencia prácticamente idéntica.
Samsung Galaxy Z Flip8
El Androide Libre
Teniendo en cuenta que el Z Flip7 cuenta con un precio de partida sensiblemente más económico por ser de la generación previa, la justificación del salto generacional se vuelve difícil para el consumidor medio.
Samsung se ha arriesgado bastante manteniendo prácticamente las pantallas, aunque las ha dotado de un mayor brillo y una mejor bisagra, el sistema fotográfico o la memoria y el procesador. Está claro que no ha sido su prioridad este año y quizá esto desemboque en dos opciones radicalmente diferentes: el año que viene vemos un rediseño radical de este modelo, o quizá su muerte.
Perfil de usuario y autonomía
Tras varios días de uso continuado, queda claro que este dispositivo se orienta a un perfil de usuario muy específico. Resulta ideal para quien busca un terminal potente, altamente portable y con una autonomía de batería muy solvente, priorizando la practicidad sobre la máxima potencia o la versatilidad multitarea.
Quienes prefieren los formatos tipo libro para trabajar o consumir contenido encontrarán limitaciones en este diseño, mientras que los usuarios que valoran la ligereza y la comodidad diaria tendrán en la pantalla exterior su mejor aliada.
Samsung Galaxy Z Flip8
El Androide Libre
Uno de los puntos donde más se aprecia la evolución es en el uso de la pantalla exterior. Este panel secundario permite ejecutar una variedad mayor de tareas sin necesidad de abrir el teléfono, destacando especialmente en la captura de autorretratos, que ahora resulta más cómoda, rápida y versátil.
No obstante, al desplegar el terminal, la sensación es idéntica a la de utilizar un smartphone convencional. El verdadero valor añadido y el potencial del dispositivo salen a la luz únicamente cuando se mantiene cerrado y guardado en el bolsillo.
¿Me lo compro?
El mayor hándicap del Samsung Galaxy Z Flip8 reside en su política de precios. Samsung ha fijado un coste ligeramente más elevado de lo deseable para un terminal que, aunque sigue siendo el más accesible y compacto de su catálogo de plegables, ahora debe justificar su existencia frente a dos competidores dentro de su propia casa.
La presión conjunta del Z Flip7 a menor precio y de la renovada gama Fold 8 condiciona el atractivo final de un producto que destaca por su refinamiento, pero no por una revolución funcional.

Samsung Galaxy Z Flip8
El Androide Libre
Con todo, sigue siendo un Samsung de gama alta y eso quiere decir que es un gran terminal, que puede que no sea para todo el mundo, claro, pero que no va a decepcionar a los que quieran comprarlo.
