Twitter está de vuelta. Operation Bluebird, una startup estadounidense, ha anunciado el lanzamiento de su nueva red social Twitter.now, que recupera el mítico nombre e intenta revivir el clásico logo del pajarito.
La empresa emergente fundamenta su movimiento en una premisa legal muy concreta: tras la adquisición de la plataforma por parte de Elon Musk en 2022 y su abrupto cambio de marca a “X”, la identidad original y la propiedad intelectual de Twitter fueron, a efectos prácticos, abandonadas.
Esta supuesta renuncia abrió la puerta para que Operation Bluebird reclamara el registro de las marcas, desatando una previsible tormenta judicial en los tribunales estadounidenses.
A finales del año pasado, X Corp demandó a la startup, solicitando a un juez federal en Delaware (EEUU) que frenara el inminente lanzamiento.
Sin embargo, en una audiencia celebrada en abril de 2026, el juez de distrito estadounidense de Colm Connolly emitió un fallo preliminar oral señalando que la compañía de Musk parecía haber renunciado efectivamente a sus derechos sobre el término “tweet”, el emblemático logo e, incluso, la palabra “Twitter”.
Aunque aún se espera la orden judicial por escrito, para Stephen Coates —cofundador y actual asesor jurídico general de la nueva red, cargo que curiosamente ya ocupó en la era pre-Musk— las palabras del magistrado fueron luz verde suficiente para arrancar.
“Hemos esperado meses y meses para lanzarlo, y no vamos a esperar más“, declaró Coates al medio Ars Technica.
Pese a reclamar la herencia estética y nominal, el nuevo proyecto se esfuerza en marcar distancias con la actual administración de X, apostando por un mensaje directo y combativo que ya exhiben de forma destacada en su sitio web oficial:
“La plaza ha vuelto. Y esta vez, es tuya. Había un lugar donde todo el mundo se reunía para conversar. El hombre más rico del mundo lo compró y lo arruinó. Somos un pequeño equipo que está recuperando Twitter, reconstruido sobre la base de la confianza. Goliat tiene dinero. Nosotros te tenemos a ti. El acceso anticipado ya está disponible. 20 dólares para unirse, más de 40 dólares para participar. No se aceptan trillonarios.”
Para blindarse ante confusiones, la web también advierte de manera explícita: “No somos X, ni estamos afiliados a X Corp“.
A nivel técnico, Twitter.now —que actualmente cuenta con apenas unos cientos de usuarios en su fase inicial— es un viaje a la nostalgia.
Su interfaz calca la apariencia del Twitter clásico, recuperando las respuestas y los tradicionales retuits. No obstante, la gran novedad es la integración de “Vera”, un motor automatizado de verificación de datos impulsado por inteligencia artificial (Gemini) que analiza cada publicación en tiempo real.
Coates ya ha estado poniendo a prueba esta herramienta publicando afirmaciones deliberadamente falsas, como asegurar que George Washington fue el segundo presidente de EEUU.
El objetivo de Vera, según sus creadores, es recuperar un espacio de debate más sano.
“Hablamos de libertad de expresión, no de libertad de alcance. Queremos que la gente diga lo que quiera, pero también queremos crear una plataforma que no esté financieramente vinculada a ese contenido viral dañino o inexacto”, explicó Coates.
Mientras X Corp y los representantes legales de Elon Musk guardan silencio ante el lanzamiento, los expertos advierten que la batalla está lejos de terminar.
Josh Gerben, abogado especializado en marcas registradas, señala que aunque Operation Bluebird tiene una “teoría legal viable”, lanzar la web supone una escalada mayúscula en el conflicto. “Hay cierto descaro en hacer esto, y van a tener la mejor pelea que X pueda dar”, concluye Gerben.
