Según el estudio Tabúes del mercado laboral en España, de Robert Walters, una parte significativa de las decisiones profesionales no responde exclusivamente a factores como la motivación, el desarrollo profesional o la cultura organizativa, sino a restricciones estructurales que condicionan la toma de decisiones.
Las mismas fuentes llegan a las siguientes conclusiones:
- 40% de los profesionales cualificados no consigue ahorrar, al menos, 200€ mensuales.
- 22% de los profesionales afirma que su empresa no ha tomado medidas para compensar el aumento de la inflación.
- 22% afirma tener estabilidad financiera y no le preocupa el nivel de ahorro.
- 17% le gusta su trabajo y está cómodo con sus condiciones económicas, mientras que el 62% le gusta su trabajo, pero considera que sus condiciones económicas son mejorables.
- 55% reduciría su expectativa salarial entre 2.000 y 10.000€ brutos anuales en caso de estar desempleado y necesitar acceder a un nuevo empleo. El 12% renunciaría a 10.000€ o más.
La desconexión entre salario y coste de vida afecta al bienestar de los trabajadores
Según Guillermo Julio Sáez, autor del estudio: “los datos reflejan una realidad preocupante: aunque muchos profesionales disfrutan de su trabajo, sienten que sus condiciones económicas no les permiten alcanzar una estabilidad financiera real. Esto genera frustración y puede afectar tanto a la motivación como a la productividad”.
El estudio destaca que solo el 28% de los encuestados ha logrado mejorar su situación económica en los últimos cinco años, lo que pone en evidencia las dificultades para progresar financieramente en un contexto marcado por la inflación y el estancamiento salarial.
“Las organizaciones deben ser conscientes de que el salario ya no es solo una cuestión transaccional, es un factor clave para fidelizar talento y garantizar el bienestar emocional y financiero de sus empleados”, añade Guillermo Julio Sáez.
El ahorro, un lujo inalcanzable para muchos profesionales
Uno de los datos más alarmantes del informe es que 4 de cada 10 profesionales cualificados no logra ahorrar al menos 200€ al mes, lo que limita su capacidad para afrontar imprevistos o planificar objetivos financieros a largo plazo, como la compra de vivienda o la jubilación anticipada.
Por otro lado, solo el 17% afirma estar cómodo con sus condiciones económicas actuales, mientras que el resto considera que hay margen significativo para mejorar. Este descontento podría traducirse en una mayor predisposición a cambiar de empleo si las empresas no toman medidas proactivas para abordar estas preocupaciones.
“En un entorno económico tan desafiante como el actual, las organizaciones tienen la oportunidad y la responsabilidad de demostrar empatía hacia sus equipos mediante políticas salariales justas y beneficios adicionales. Entre las acciones que pueden llevar a cabo podría destacar los beneficios relacionados con el transporte o alimentación, o la flexibilidad laboral que permite reducir costes asociados al desplazamiento o el cuidado de un familiar”, concluye Guillermo Julio Sáez.
