Cuando se habla de viajar por la costa gallega, muchas veces son las Rías Baixas las que protagonizan la conversación. Son conocidas, fáciles de identificar y también las más explotadas, pues son las que más visitantes reciben cada verano. Pero si buscas otra forma de recorrer Galicia, mira al norte. Allí te espera una costa de rías abiertas, acantilados, pueblos marineros y carreteras que obligan a viajar despacio. Las Rías Altas no compiten con el sur ni buscan parecerse a él, simplemente ofrecen una experiencia distinta.
Delimitar las Rías Altas no siempre es sencillo. Hay rutas que incluyen también la Costa da Morte, pero en este viaje vamos a centrarnos en dos zonas que concentran buena parte de la esencia del norte gallego: la Costa Ártabra y la Mariña Lucense, entre Betanzos y Ribadeo. La Costa da Morte se queda fuera, no por falta de argumentos, sino precisamente porque merece un viaje independiente. Y aunque para muchos viajeros A Coruña será el punto natural de llegada en tren o avión, aquí la usaremos como puerta de entrada y no como parada principal.
