El mercado de la telefonía móvil de lujo presencia el retorno de uno de sus nombres más emblemáticos. Vertu, la icónica firma que marcó una era de opulencia a principios de los años 2000 y que cesó su fabricación en el Reino Unido en 2017, ha regresado con un móvil plegable.
En esta ocasión, la marca apuesta de lleno por la tendencia que define a la industria actual: la inteligencia artificial (IA) integrada en un dispositivo de características premium: el Vertu Alphafold, un smartphone plegable concebido exclusivamente para las altas esferas del entorno corporativo.
El gran argumento de venta de este dispositivo no reside en su sistema de cámaras o en su capacidad multimedia, sino en su revolucionario software bautizado como Hermes Agent.
Se trata de un sistema adscrito a la denominada IA agencial, una tecnología que va un paso más allá de los asistentes conversacionales comunes al ofrecer una capacidad de gestión completamente autónoma.
Diseñado para operar sobre el sistema operativo Android, este agente inteligente interactúa de manera directa con aplicaciones de uso masivo como la suite completa de Google, redes sociales y plataformas de comercio o viajes de la talla de Amazon, Expedia y Booking.com.

Vertu Alphafold.
El Androide Libre
Y lo hace con el fin de ejecutar tareas complejas en segundo plano sin requerir la intervención constante del usuario.
En el día a día de un director ejecutivo, las funciones de Hermes Agent abarcan desde la recopilación automatizada de datos de ventas y la supervisión de herramientas comerciales, hasta la organización predictiva de agendas y flujos de trabajo.
Al manejar información de alta sensibilidad empresarial, Vertu ha implementado un estricto protocolo de seguridad mixto.
La compañía asegura que los datos se procesan a nivel local en el propio hardware del dispositivo siempre que es posible y que cualquier acción que el algoritmo califique como de alto riesgo requerirá de forma obligatoria la confirmación física y explícita por parte del propietario del teléfono.
En lo que respecta al apartado físico, el Vertu Alphafold se presenta como un despliegue de ingeniería visual gracias a su imponente pantalla interna flexible de 8,05 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz, complementada por un panel exterior de 6,53 pulgadas.
Toda esta estructura se articula mediante una robusta bisagra de titanio capaz de resistir hasta 650.000 pliegues a lo largo de su vida útil.
Para alimentar este conjunto, el fabricante ha optado por una avanzada batería de silicio-carbono de 6.500 mAh con soporte para carga rápida inalámbrica y por cable, acompañada de una configuración de cámaras trasera liderada por dos sensores de 50 megapíxeles para las lentes principal y gran angular.
A pesar del fuerte énfasis que Vertu pone en las capacidades de inteligencia artificial autónoma, el Alphafold incorpora el procesador Qualcomm Snapdragon 8 Elite, también conocido históricamente como Snapdragon 8 Gen 4.

Vertu Alphafold.
El Androide Libre
Este chip de gama alta fue el estándar de los grandes buques insignia introducidos en el mercado a finales de 2025.
El verdadero sello de identidad de la marca se mantiene inalterado en los acabados exteriores y en su exclusividad. Aunque la producción ya no se localiza en el sur de Inglaterra, los terminales conservan un minucioso proceso de ensamblaje con materiales nobles que incluye la tradicional firma oculta del artesano en el interior del chasis.
El modelo de entrada revestido en piel de becerro justifica el precio de salida de 6.800 dólares fijado por la compañía, el cual asciende hasta los 8.800 dólares si se opta por la variante en piel de cocodrilo.
Para los clientes más exigentes, Vertu ofrece una edición personalizada con detalles en oro de 18 quilates e incrustaciones de diamantes que eleva la factura final hasta unos astronómicos 43.800 dólares.
