▲ Archipiélago, de la dramaturga Sandra Burgos y la directora Valeria Fabbri, se presentará en el Teatro Helénico del 29 de junio al 22 de julio con funciones de lunes a miércoles.Foto cortesía de la producción
Ana Mónica Rodríguez
Periódico La Jornada
Lunes 22 de junio de 2026, p. a11
Con una estructura que entrelaza pasado y presente, la puesta en escena Archipiélago plantea que “hablar de las batallas internas no es tabú” y reflexiona sobre las heridas que dejan la violencia, el abandono, la culpa y la ausencia materna.
El montaje de la dramaturga, guionista y actriz Sandra Burgos, bajo la dirección de Valeria Fabbri, que tendrá temporada en el Teatro Helénico a partir del 29 de junio, aborda en una historia entrañable “el intento por recuperar los vínculos perdidos, la confrontación inevitable de cuatro mujeres y la construcción de un retrato íntimo en torno a las fracturas que atraviesan a muchas familias contemporáneas”.
Burgos detalló sobre Archipiélago que “Es la historia de cuatro hermanas a quienes abandonó su mamá cuando eran muy niñas, pero esto se deja abierto a la consideración del público, de pensar si sí las dejó, si la mataron o si es una de las mujeres desaparecidas de las que tanto hay en el país”.
La trama se desarrolla durante una cena navideña que promete reconciliación y reúne a cuatro hermanas separadas por años de resentimientos, ausencias y secretos, explicó Burgos, ganadora con esta obra del Premio Bellas Artes de Dramaturgia Baja California Luisa Josefina Hernández 2020. “En esta reunión es donde se centra el hilo conductor de la trama, pues acuden a la cita por el interés de conocer un diario secreto que podría develar el misterio sobre la ausencia de su madre”.
En escena, aparece un elenco integrado por Sophie Alexander Katz, Fernanda Echevarría del Rivero, Flavia Atencio, Sandra Burgos y Luz María Meza, quienes dan vida a personajes complejos y reales como una abogada incapaz de sentir, una bailarina atrapada en una relación violenta, una periodista marcada por la pérdida y una actriz que lucha por no desaparecer.
A medida que la reunión avanza, prosiguió Burgos, “viejas heridas salen a la superficie y obligan a las hermanas a confrontar aquello que las separó. Entre reproches, afectos persistentes y verdades largamente postergadas, Archipiélago explora la dificultad de comunicarnos con quienes más amamos y la posibilidad, siempre frágil e incierta, de reconstruir los puentes rotos”.
Además, explicó la autora, “el hecho de no haber convivido con su madre marcó a estas mujeres de una manera brutal. Tienen personalidades y características distintas, están construyendo sus propias vidas, pero les cuesta mucho trabajo debido al trauma de la niñez, incluso tienen problemas en relacionarse entre ellas mismas. Por eso la obra se titula Archipiélago, porque es una metáfora de una familia que está desintegrada y rota”.
Otro aspecto relevante, dijo la dramaturga, “es que mientras estamos viendo el tiempo presente en la cena navideña, también se observan flashbacks de los personajes, donde se develan aspectos del por qué se llevan tan mal. Estos momentos, en otro tiempo, son posibles y entendibles gracias a inteligencia de la directora, a la capacidad de la escenografía, así como a la iluminación y a una pantalla a través de la cual el público entiende por qué hay tantos saltos en el tiempo”.
Esta obra, enfatizó Burgos, “es fuerte, con la historia de una familia disgregadada y cuatro mujeres con distintos problemas de personalidad que se reflejan en su percepción del mundo. En el texto se retratan los silencios que se acumulan, las heridas que permanecen abiertas y los afectos que sobreviven incluso cuando parece imposible volver a encontrarse”.
Sandra Burgos, quien teje una mirada sensible y reflexiva sobre los vínculos familiares y las huellas emocionales que permanecen a través del tiempo, también en cine, escribió y produjo los largometrajes Una artista en la familia y Lo que nunca nos dijimos. Como actriz, ha participado en series de Netflix como Control Z y Madre sólo hay dos, y en montajes teatrales como Pecado en la isla de las cabras, El tiempo de Planck y La omisión de la familia Coleman.
La directora Valeria Fabbri es también actriz y dramaturga egresada de la ENAT. Su trabajo escénico ha sido reconocido internacionalmente, destacando el premio a Mejor Dirección en el Cairo International Monodrama Festival (2021) y diversos galardones en el United Solo Festival por su obra El mundo es una planta carnívora. Su trayectoria incluye la escritura y dirección de múltiples obras, consolidándose como una de las creadoras escénicas emergentes más destacadas de su generación.
Archipiélago, de una hora y 40 minutos, donde también actúan César V. Panini, Fernando Villa, Cris Ramos y Gael Henderson Consuelo, se presentará del 29 de junio al 22 de julio, con funciones de lunes a miércoles a las 20 horas en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico, ubicado en avenida Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn.
