▲ Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora del Banco de México (derecha), y el senador Miguel Ángel Yunes Márquez, presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, durante la comparecencia de la primera, ayer en el Senado de la República.Foto Luis Castillo
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Miércoles 29 de abril de 2026, p. 17
El Banco de México (BdeM) está cerca de concluir el ciclo de recortes a la tasa de referencia iniciado en mayo de 2024; por ello, en su siguiente decisión de política monetaria valorará la posibilidad de hacer un “último” ajuste, según afirmó ayer la gobernadora de la institución, Victoria Rodríguez Ceja, ante la Comisión de Hacienda del Senado.
“Considero que estamos cerca de concluir el ciclo de recortes (…) En ese sentido, los determinantes de la inflación apuntan a la ausencia de presiones de demanda, por lo que en nuestra siguiente decisión valoraremos realizar un último ajuste”, señaló.
Agregó que la inflación ha avanzado en su convergencia hacia la meta permanente de 3 por ciento, con un intervalo de variabilidad de un punto porcentual.
Consultada sobre la más reciente decisión de la Junta de Gobierno del banco central de recortar la tasa en un momento de incertidumbre y repunte de la inflación, la gobernadora hizo énfasis en que el BdeM analiza “el panorama inflacionario en su conjunto sin basarse únicamente en datos del momento. Así no se conduce la política monetaria.
“El Banco de México está comprometido con su mandato constitucional de buscar la estabilidad de precios y seguimos sin duda con ese mandato”, indicó.
El banco central, agregó, ha privilegiado una estrategia orientada a lograr la convergencia inflacionaria “al menor costo posible para la sociedad”; por ello ha evitado reaccionar ante choques transitorios de oferta que no afectan las expectativas de largo plazo, y se mantiene vigilante para prevenir efectos de segunda ronda.
Tras los choques derivados de la pandemia de covid-19, el instituto central consideró que el proceso de desinflación entró en una nueva fase en 2025, lo que permitió ajustar la postura monetaria. Ese año la tasa de referencia se redujo medio punto porcentual en cuatro ocasiones durante el primer semestre, hasta 8 por ciento, y posteriormente en un cuarto de punto en cuatro decisiones adicionales, para cerrar en 7 por ciento.
Ya en 2026, ante un repunte inflacionario asociado a ajustes fiscales, la Junta de Gobierno decidió mantener la tasa en febrero. Sin embargo, en marzo, tras constatar la ausencia de efectos de segunda ronda, recortó nuevamente la referencial a 6.75 por ciento.
El banco central prevé que tanto la inflación general como la subyacente retomen una trayectoria descendente a partir del segundo trimestre y converjan con la meta de 3 por ciento hacia el segundo trimestre de 2027.
Explicó que pese a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y alteraciones en los mercados energéticos, que han generado riesgos de aumento de la inflación global y menor actividad económica, los fundamentos macroeconómicos del país han contribuido a la estabilidad de los mercados financieros. Asimismo, el sistema financiero mantiene niveles adecuados de capitalización y liquidez.
