España se posiciona como uno de los muchos mercados europeos donde el cambio de tendencia en el uso de plataformas de televisión inteligente es más evidente durante los últimos meses.
Las preferencias de los consumidores y las decisiones estratégicas de los fabricantes están alterando el equilibrio de poder tecnológico en el hogar.
Google TV mantiene un dominio en el continente desde hace tres años que no sorprende dado que algunas de las marcas con más tracción, como Xiaomi y TCL, lo incluyen en sus productos.
Sin embargo, parece haber alcanzado su punto máximo de expansión recientemente. Según datos recientes de la consultora Omdia, esta plataforma ha dejado de crecer tras años de una trayectoria ascendente constante.
La pérdida de socios clave podría haber sido un factor determinante en este estancamiento del sistema operativo desarrollado por la empresa estadounidense. Marcas importantes han decidido buscar alternativas propias para gestionar la experiencia de sus usuarios finales.
Philips es una de las empresas que ha iniciado una transición significativa hacia otros sistemas de gestión de contenidos, tras años usando Android TV. El fabricante está integrando de forma progresiva Titan OS en sus nuevos modelos de televisión disponibles en el mercado.
Esta decisión estratégica supone que para el año 2026 la marca habrá completado totalmente su alejamiento del ecosistema de Google. Los analistas sugieren que este movimiento busca un mayor control sobre la interfaz y los datos de consumo.
Por su parte, las marcas coreanas como Samsung y LG también están experimentando una presión competitiva sin precedentes en el territorio europeo. Sus sistemas Tizen y webOS ven cómo los fabricantes chinos ganan terreno rápidamente cada trimestre.
Hisense no solo está creciendo en la venta de dispositivos físicos de visualización, sino que está escalando sus propias plataformas de software para competir directamente con los gigantes tradicionales del sector.

Cuota de ventas de sistemas operativos para TVs
El Androide Libre
Un hito relevante en este proceso es que la plataforma Vidaa de Hisense ha logrado superar en cuota de mercado a webOS de LG. Este adelantamiento refleja una transformación estructural profunda en la industria de la electrónica de consumo actual.
El mercado de sistemas operativos es fundamental porque determina qué aplicaciones y funciones pueden utilizar los compradores. Además, define el periodo de tiempo durante el cual un televisor seguirá recibiendo actualizaciones de seguridad y mejoras.
Los propietarios de estas plataformas tienen la capacidad de dirigir la industria hacia nuevos modelos de negocio. El enfoque actual parece centrarse cada vez más en la publicidad integrada y la recolección de métricas de usuario. Luego la marca ha dado marcha atrás ante el enorme rechazo causado.
Google TV ha mantenido una cuota de uno de cada tres televisores enviados durante el pasado año 2025. Sin embargo, las previsiones indican que esta cifra podría caer hasta uno de cada cuatro dispositivos para el año 2030.
TCL Electronics se mantiene como el socio principal de Google en el mercado europeo actualmente. Otras marcas más pequeñas de carácter local también continúan apostando por la integración de Android TV en sus catálogos.
Existen otros actores emergentes que están aprovechando el vacío dejado por los cambios en las grandes marcas. TiVo OS es uno de estos sistemas que ha encontrado acomodo en modelos de gama media y económica.
Panasonic es uno de los fabricantes que ha incorporado esta tecnología en algunos de sus televisores más asequibles. Esta diversificación fragmenta todavía más un mercado que antes estaba mucho más concentrado en pocos nombres.
Resulta curioso observar que plataformas líderes en Norteamérica no tienen el mismo impacto en Europa. Tanto Roku OS como Amazon Fire TV mantienen papeles secundarios en la mayoría de los países europeos hoy.
Es importante notar que estos datos se centran específicamente en el mercado de televisores inteligentes integrados. Quedan fuera de estas estadísticas los dispositivos externos como cajas de transmisión o sticks de contenido.
Si se incluyeran estos dispositivos externos, marcas como Amazon o Apple tendrían una representación mucho mayor. No obstante, la tendencia hacia la integración total en el propio panel es el objetivo de los fabricantes.
La capacidad de adaptación de los desarrolladores será vital para mantener la relevancia en un entorno tan volátil. Los usuarios demandan interfaces rápidas y acceso sencillo a todas sus suscripciones de vídeo bajo demanda.
Los próximos años serán críticos para determinar qué plataforma se convierte en el estándar de facto. Mientras tanto, los consumidores españoles y europeos disfrutan de una variedad de opciones mayor que nunca antes.
