▲ Vista de Zhuhai y de una parte del puente marítimo Hong Kong-Zhuhai-Macao, el más grande del mundo, que cruza la Gran Bahía.Foto Dora Villanueva
Dora Villanueva
Enviada
Periódico La Jornada
Domingo 3 de mayo de 2026, p. 13
Zhuhai. A 339 metros de altura parece más sencillo dimensionar el lugar en el que se está. Enfrente, un par de islas ocupadas por decenas de edificios y una torre acinturada que a la distancia parece más pequeña de lo que en realidad es; más adelante, un largo camino de concreto que serpentea sobre el mar, y alrededor de todo ello, agua, brazos de esteros en medio de los cuales se levanta uno de los principales motores económicos de China.
Zhuhai, una de las cuatro zonas económicas especiales (ZEE) originales de China, es ahora el principal enclave entre Macao y Hong Kong, las regiones administrativas especiales (RAE) que configuran el principio de “un país, dos sistemas”. Esta ciudad se ha quedado un poco a la zaga del protagonismo que ha tenido Shenzhen, la vecina en el otro extremo de la Gran Bahía, que se ha vuelto la cara más visible del desarrollo tecnológico chino, además de que en noviembre será sede del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, más allá de ser un engranaje geopolítico, Zhuhai no deja de ser un caso paradigmático del modelo de apertura que China instauró hace 45 años mediante las ZEE. El producto interno bruto (PIB) de esta ciudad litoral, también en la desembocadura del Río de las Perlas, pasó de 261 millones de yuanes en 1980 a 457 mil 310 millones el año pasado, según un informe oficial presentado en febrero.
Esto implica que, desde que fue designada ZEE, la economía de Zhuhai creció a una tasa anual compuesta de 17.64 por ciento en promedio, sin descontar la inflación, lo que también modificó la cara de un territorio que hasta hace medio siglo era un pueblo de pescadores para ser en la actualidad un enclave de imponentes rascacielos, con un puerto que cuenta con decenas de rutas directas tanto para el servicio de pasajeros como el de carga.
Zhuhai no tiene un mote que le compare con algo estadunidense, como “la Silicon Valley china” de la primera, sino que su referencia es más universal: es “la Ciudad Romántica”. El nombre matiza la operación de industrias como las de circuitos integrados, biomedicina, energías renovables y electrodomésticos, con la empresa Geer como uno de sus principales exponentes.
La particularidad de Zhuhai es que se ha vuelto el enclave de tránsito con Macao a través de una de sus islas: Hengqin, donde se asienta la Zona de Cooperación Profunda Guangdong-Macao, una plataforma para facilitar el comercio trasfronterizo y la circulación de personas para articular la integración regional.
Desde lo alto del Centro Financiero Internacional de Hengqin se comienzan a ubicar los alrededores. El edificio acinturado de enfrente es la Torre de Macao, y aunque por la perspectiva se ve pequeño, mide 339 metros de altura. En la otra isla, detrás de una montaña se encuentra Chimelong Ocean Kingdom, el acuario más grande del mundo; más a la derecha se verán las primeras viviendas construidas en China continental para los residentes de Macao; ahí, pormenoriza una traductora, se pueden ver canales de televisión internacionales y gubernamentales, “usar Internet internacional” y “traer a empleadas domésticas extranjeras”.
También desde esa torre de 339 metros se puede ver el Parque Industrial de Ciencia y Tecnología de la Medicina Tradicional China (Parque GMTCM), un conjunto industrial que incluye la fabricación de productos farmacéuticos y que constituye uno de los principales proyectos de cooperación entre Guangdong y Macao, territorio ocupado por Portugal durante más de 400 años, devuelto a China en 1999 y que a lo largo de 50 años pasará por una transición antes de incorporarse del todo al modelo económico y político chino.
Por ahora Macao es un imán económico en sus propios términos. Es un territorio de casinos, el mayor del mundo, lo que impulsa una economía con fuerte dependencia del turismo y los servicios, que a la vez ostenta uno de los mayores PIB per cápita a nivel global.
En este engranaje de la plataforma de integración con los antiguos territorios ocupados por países europeos, China también desplegó a lo largo de una década la construcción del puente marítimo más grande del mundo. El Puente Hong Kong-Zhuhai-Macao comenzó a levantarse el 15 de diciembre de 2009 y fue terminado el 6 de febrero de 2018.
Ahora, la obra de ingeniería de 55 kilómetros no sólo se presenta como uno de los orgullos de este país; también es una vía que permite transitar en 20 minutos desde Zhuhai hasta Hong Kong y Macao y se ha vuelto un eje para el traslado de los productos más frescos: langostas de Canadá, moras de Chile, cangrejos de Noruega y almejas de México.
Sin embargo, el mayor de los atributos del puente Hong Kong-Zhuhai-Macao es que permite cerrar el triángulo en toda la Gran Bahía, un área donde la economía de china esbozó hace más de 40 años el que ahora es su principal epicentro de innovación.
