▲ Reacción de seguidores que esperan para presentar sus respetos al ataúd con los restos de Carlos Alberto Indio Solari, ayer en Villa Dominico, provincia de Buenos Aires.Foto Afp
Hernán Muleiro
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Lunes 8 de junio de 2026, p. 7
Más de 7 kilómetros de fila para despedir al Indio Solari, cantante de Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota que atravesó generaciones y clases sociales.
El fallecimiento de Carlos Alberto Indio Solari (1949), plana mayor del rock hecho en Argentina, desató convocatorias espontáneas en todo el país durante el viernes y el sábado, con reuniones en plazas a lo largo y ancho del país. La despedida oficial fue el domingo, en el polideportivo Gattica de Villa Dominico, localidad de Avellaneda, tras la negativa del gobierno de Milei a velarlo en el Congreso y a declarar duelo nacional.
El rechazo presidencial a darles los honores correspondientes a un artista popular no desentona con la carrera de Los Redondos, grupo que atravesó el estigma social de representar a la juventud desocupada. La peregrinación para el último adiós comenzó en la madrugada y no tiene prevista una hora para terminar.
El sábado por la noche en la Ciudad de Buenos Aires hubo focos de represión policial que terminaron con 15 detenidos. La decisión de llevar el velorio de Solari a la provincia de Buenos Aires también tuvo que ver con la coordinación de la seguridad, y se hizo ayer para darle tiempo a los ricoteros de todas las provincias de presentar sus respetos. La magnitud de la fila desdibujó la delimitación geográfica, ocupando los kilómetros desde el polideportivo hasta el Puente Pueyrredón, que marca la entrada a la ciudad.
De intelectual del rock a referente social
Es un adiós a un referente sociopolítico con la amplitud de la era de acuario, referencias al mayo francés, a Mao, a la sicología y a la cultura de la sicodelia. La sensación de muchos es la de perder un camarada político, que exigía cambios con un punto de vista dionisíaco. Desde su desaparición física, sus seguidores lo han llamado “un dios, un faro moral, un padre severo, mi padre del rocanrol, un poeta de los desangelados, un salvador y una compañía”.
Otro que realizó la procesión con un ramo de flores en sus manos fue el albañil Alan Ruiz, quien dijo a la agencia Afp que “en Argentina es todo muy cíclico, siempre hay altas y bajas y la música del Indio representa mucho de eso. No importa (en) que año estés siempre hay una ocasión (en la) que un tema del Indio va a representar lo que está sucediendo en el momento”.
En vida existió más de una ocasión en la que Solari tuvo la mira del poder apuntando hacia su cabeza, costo de protagonizar un fenómeno verdaderamente desbordante, un espacio de pertenencia para millones. Azorado por su rol de vocero, Solari declaró en una entrevista: “a todos nos gusta jugar al pinball, pero nadie quiere ser la bolita”.
El 16 de agosto de 1997, ante la suspensión imprevista de una actuación en Olavarría, Los Redondos brindaron una conferencia de prensa en la que muchos padres se desayunaron con la novedad de que el cantante era capaz de hablar elocuentemente desde el lado de sus hijos: “yo no estoy para bajarle línea a los chicos, nosotros hacemos canciones y la banda es de ellos, Yo estoy más para escucharlos. Quizá esto es un acto de rebeldía que todos tendríamos que escuchar. Yo no creo en la malevolencia de esos corazones de 12 años, de 13, de 14 años. No creo que esos chicos sean malos…”
2001, una insurrección ricotera
El mito ricotero excede largamente su discografía, es la historia de un conjunto superado por su propia convocatoria y el enorme peso simbólico depositado en ellos por su público. Cuando dejaron de existir ya no había estadio ni campo que pudiera contener a toda esa gente.
La separación de Los Redondos en 2001 dejó un hueco enorme relacionado con todo eso que iba más allá de la música. Sin embargo, hubo mucho de ricotero en el espíritu de las protestas callejeras que llevaron a la renuncia del presidente Antonio de La Rúa; la violencia, el caos, el placer que sintieron varios jóvenes al ver que su piedra impactaba sobre algún policía, mientras el clamor desafiaba el estado de excepción. Todos esos elementos llevaron a pensar que Los Redondos ya no eran un grupo activo, pero el país era más ricotero que nunca.
Poesía encarnizada en paredones
Sus frases fueron reproducidas en paredes de todas las provincias, como la de “Violencia es mentir” y otras docenas que convivieron en la lírica de Solari con temáticas como la revolución, la alienación y la voluntad de rebelarse. El Indio construyó letras cercanas al género literario policial, con personajes que pasaron desde el desencanto revolucionario a un individualismo voraz.
Mensaje contra Milei
La última carta pública de Solari fue dedicada por completo a la devastadora política económica de Milei, subrayando su efecto “hambreador” para los jubilados, los estudiantes universitarios y los trabajadores de la salud pública. El párrafo final trata un tema que siempre le interesó, el estado de ánimo colectivo: “Argentina no se está quedando sin plata solamente. Se está quedando sin alma.
“Sin paciencia. Sin futuro. Y cuidado… porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro, el monstruo deja de gobernar desde arriba. Empieza a vivir adentro de todos.”
