▲ El instituto ha recibido al menos cuatro solicitudes de personas ajenas a la mascota para registrar la marca, presentadas con minutos de diferencia.Foto Jorge Ángel Pablo García
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Jueves 25 de junio de 2026, p. 17
Ante varios intentos por registrar la marca Pato Merlín, Vidal Llerenas, presidente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), terminó con la polémica sobre el ave que se convirtió en símbolo espontáneo del Mundial 2026 al señalar en su cuenta de X que “es un hecho público y notorio que el pato Merlín es una mascota de la familia de Carla Ivette Gómez, a quien pertenece la marca”.
La declaración llega después de algunos intentos de personas ajenas a la familia por registrar el nombre del ave ante el instituto.
Según pudo constatar La Jornada, el IMPI ha recibido al menos cuatro solicitudes para registrar la marca “Pato Merlín” y/o “Pato de la Suerte”, todas presentadas con apenas minutos de diferencia durante la noche del 17 de junio, cinco días antes de que Karla Ivette Gómez acudiera al instituto a reclamar ese derecho.
La primera petición llegó a las 21:23 horas de ese día. Rosa María Hernández Flores, con domicilio en Zapopan, Jalisco, registró el expediente 3643302 bajo la denominación “El Pato Merlín” para la clase 41, que ampara servicios de entretenimiento, organización de espectáculos y producción de eventos.
Un minuto después presentó el expediente 3643303, en la clase 35, orientada a servicios de promoción, publicidad y marketing. Cuarenta segundos más tarde completó el trámite con el número 3643304, en la clase 25, correspondiente a ropa: camisetas, gorras y chaquetas.
Los tres expedientes tienen como apoderado a Carlos Alfonso Alvarado Butanda, con dirección en la colonia Santa María la Ribera, en la Ciudad de México.
Esa misma noche, a las 21:38 horas, David Sides Fuentes, habitante de Mérida, Yucatán, presentó el expediente 3643308 con la denominación “El Pato Merlín, El Pato de la Suerte”. Su solicitud, en la clase 35, es la más extensa: abarca desde publicidad y campañas políticas hasta gestión empresarial de artistas y deportistas, incubadoras de negocios y marketing de influenciadores.
“No es justo”: Sheinbaum
El 22 de junio, Gómez acudió al IMPI tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional. “No es justo que alguien más quiera registrar al pato como una marca”, aseveró la mandataria. Gómez presentó su propia solicitud ese día y aseguró no haber tenido contratiempos en ventanilla.
Cualquier persona física o moral puede iniciar una solicitud de registro de marca ante el IMPI sin necesidad de un intermediario legal. El trámite exige presentar la denominación o figura que se quiere proteger, especificar la clase de productos o servicios que ampararía y acreditar el domicilio del solicitante. Sin embargo, abrir un expediente no otorga derechos, dado que la resolución final corresponde al IMPI, que evalúa si la marca es susceptible de registro y si existen solicitudes o registros previos que puedan entrar en conflicto.
En México, el sistema marcario reconoce también derechos derivados del uso previo cuando éste ha generado notoriedad o identificación en el mercado, lo que puede ser determinante si el IMPI pondera que el pato Merlín ya estaba vinculado públicamente a la familia Gómez antes de cualquier solicitud formal.
Adicionalmente, los trámites presentados ante el IMPI tardan entre cinco y siete días hábiles en reflejarse en el sistema de consulta pública, por lo que es probable que el número de solicitudes relacionadas con la marca sea mayor a los cuatro expedientes identificados hasta ahora.
