▲ Para blindar a la industria del calzado, la SE reactivó una línea de microcréditos, además de realizar ajustes arancelarios y controles contra el contrabando.Foto María Luisa Severiano
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada
Viernes 31 de julio de 2026, p. 16
El gobierno federal amplió el paquete de medidas para blindar la industria del calzado frente a la competencia desleal del exterior. La Secretaría de Economía (SE) reactivó este jueves, después de cinco años sin operar, una línea de microcréditos dirigida al sector, al tiempo que mantiene ajustes arancelarios y controles contra el contrabando para evitar que productos importados por debajo de su costo real desplacen a la manufactura nacional.
En un acto, el titular de la Secretaría de Economía (SE), Marcelo Ebrard, explicó que el programa abre una puerta para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que hoy no consiguen financiamiento o lo obtienen a muy alto costo, lo que les impide competir en igualdad de condiciones con industrias de otros países.
Detalló que la bolsa inicial es de 110 millones de pesos, con créditos de uno a 10 millones, tasa de interés de alrededor de 8 por ciento y garantías menores a las de la banca comercial, que en promedio pide 2.5 veces el monto solicitado. “Esto va a crecer”, adelantó, al precisar que el monto anunciado es sólo el arranque del programa.
La subsecretaria de Industria y Comercio, Ximena Escobedo, señaló que se trata de la primera reactivación de microcréditos para mipymes en cinco años y que el calzado fue elegido porque registró una caída de 5.6 por ciento en el empleo entre 2024 y 2025, lo que lo convirtió en sector prioritario del Plan México.
Precisó que la tasa base de 10 por ciento puede bajar a 8 y hasta 6 por ciento para empresas con más de 60 por ciento de mujeres en su plantilla o al menos 5 por ciento de personal con discapacidad. “Hoy damos el banderazo después de cinco años”, afirmó, al señalar que la convocatoria para acceder a los recursos queda abierta a partir de este anuncio.
El director general del Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural, Héctor Piña Salinas, recordó que el organismo opera desde 2004 junto con la SE y que, mediante 54 programas, ha canalizado 5 mil 332.8 millones de pesos en beneficio de 18 mil 90 pymes, con lo que ha contribuido a generar y conservar 96 mil 824 empleos.
Ebrard señaló que la cartera vencida de los fideicomisos que operan estos programas es de sólo 3.5 por ciento, por debajo del promedio del sistema bancario, lo que a su juicio demuestra que el crédito se ejerce de forma responsable.
Explicó que el calzado se eligió porque genera alta densidad de empleo, con 61 mil familias vinculadas de forma directa, y porque el país cuenta con un ecosistema productivo consolidado desde hace siglos, a diferencia de sectores como los semiconductores, en el que la producción apenas comienza.
Sobre la protección arancelaria, Ebrard indicó que se ajustaron estos impuestos ante prácticas de dumping, es decir, importaciones que ingresan por debajo del precio de inventario para desplazar a la producción nacional y luego elevar sus precios. Mencionó también acciones contra el contrabando técnico, en referencia a importaciones declaradas para exportación que terminan comercializándose en el mercado interno para evadir el pago del IVA. “No se vale que traigas una importación y la pongas en el mercado”, criticó, y advirtió que ese esquema constituye un delito que debe perseguirse.
El funcionario añadió que la fortaleza del peso representa otra desventaja frente a competidores que devalúan su moneda, lo que encarece las exportaciones mexicanas. Afirmó que la industria no pide un trato preferencial, sino condiciones de competencia parejas, entre ellas el acceso al crédito.
La Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato reportó que las exportaciones del sector crecieron 15 por ciento durante el primer trimestre del año, avance que atribuyó a las reglas de origen del T-MEC y a la relocalización de cadenas de suministro hacia territorio mexicano.
