▲ El sector trabajador aporta 24.8 por ciento de la captación fiscal de cada año.Foto José Carlo González
Dora Villanueva
Periódico La Jornada
Miércoles 20 de mayo de 2026, p. 17
Los ingresos públicos no han crecido a la par de la economía mexicana en 40 años y se han anquilosado en gravar el consumo y el trabajo, mientras prácticamente no se tocan las ganancias de capital ni la riqueza acumulada, lo que al final se traduce en una ampliación de las brechas de desigualdad, reportó Oxfam México.
Al advertir que el país se encuentra en “una encrucijada fiscal que no puede resolverse con los instrumentos del pasado”, la organización señaló que la estructura tributaria que se arrastra de décadas no cuenta con los mecanismos suficientes para hacer progresivas las contribuciones públicas; es decir, que paguen más los que más tienen.
Tan sólo el año pasado, las personas que reportaron ingresos por mil 500 millones de pesos contribuyeron con menos de un centavo por cada 100 pesos que ganaron.
En el informe Financiar el Futuro, la organización detalló que, en 2025, los individuos que reportaron ingresos por más de 500 millones de pesos al año contribuyeron con apenas 22 centavos de cada 100 pesos de lo que recaudó el gobierno federal, mientras las personas que reportaron ingresos por más de mil 500 millones de pesos, lo que les incluye dentro del grupo de “grandes contribuyentes”, contribuyeron con menos de un centavo, al aportar 0.003 de cada 100 pesos.
“México concentra sus esfuerzos tributarios en recaudar de los ingresos laborales y del consumo de las personas trabajadoras, al tiempo que hay grandes montos de riqueza acumulada en manos de unos pocos que prácticamente no contribuyen, lo que se debe a que el sistema tributario mexicano hace muy poco por gravar la riqueza acumulada o, en el peor de los casos, incluso la subsidia”, señaló la organización.
También con base en los reportes de Hacienda del año pasado, Oxfam México desglosó que los ingresos tributarios por dividendos, por ganancias de intereses y por la venta de acciones representaron sólo 1.7 de cada 100 pesos recaudados; mientras el trabajo contribuyó con 24.8 y el consumo con otros 40.6 pesos.
Esta distribución se debe a que actualmente una persona paga más impuestos por trabajar que por generar ingresos mediante las inversiones de capital. Además, esa tasa de 10 por ciento que se cobra sobre las ganancias por dividendos y venta de acciones “no tiene criterios de progresividad, por lo que alguien que obtiene ingresos millonarios por dividendos paga lo mismo que alguien que vende unas cuantas acciones”.
