▲ Organismos laborales acusan que gobiernos demócratas y republicanos han beneficiado a grandes empresas.Foto Ap
Jim Cason y David Brooks
Corresponsales
Periódico La Jornada
Viernes 15 de mayo de 2026, p. 18
Washington y Nueva York. Una poderosa coalición que representa a millones de miembros; legisladores demócratas, sindicatos nacionales automotrices y siderúrgicos, y organizaciones de defensa del consumidor anunciaron que se opondrán a cualquier renovación del T-MEC si no incluye modificaciones sustanciales, entre ellas mayores protecciones laborales en los tres países y medidas para evitar que China use a México y Canadá para exportar a Estados Unidos.
“Hoy, el presidente Trump está en China literalmente con un avión repleto de oligarcas que buscan enriquecerse más”, acusó Lori Wallach, directora de ReThink Trade e influyente analista de comercio quien ayudó a formular la resolución legislativa.
“Demasiadas de las políticas de comercio de Trump se han tratado primero con los oligarcas”, y agregó que durante los últimos años, las políticas comerciales de gobiernos tanto de demócratas como de republicanos han beneficiado a las grandes empresas mientras dañan a los trabajadores.
La “Resolución de Comercio Justo para familias trabajadoras”, introducida formalmente a la Cámara baja ayer, arrancó con 25 legisladores patrocinadores y el apoyo de sindicatos y organizaciones de consumidores que representan a millones de miembros en Estados Unidos.
“Por más de 40 años, la defectuosa política comercial estadunidense ha enriquecido a intereses empresariales a expensas de trabajadores, consumidores, pequeñas empresas, granjeros y nuestro medio ambiente”, afirmó la diputada Rosa De-Lauro, quien redactó la resolución.
“Cuando visitan mi distrito, ven plantas siderúrgicas cerradas, plantas automotrices cerradas”, explicó la diputada Debbie Dingell de Michigan. “Por demasiado tiempo, las políticas comerciales en este país han sido elaboradas por las grandes empresas”.
Aranceles no ayudan a los trabajadores
Señaló que Trump hizo campaña reconociendo este mismo problema, pero indicó, ahora como presidente, sus aranceles no están beneficiando a gente trabajadora y no han creado una economía internacional más justa para los trabajadores.
“El T-MEC necesita ser renegociado, punto”, enfatizó Dingell. “Y nos vamos a asegurar que China no se localice en México o Canadá para que diga que sus productos son norteamericanos”, subrayando la preocupación de que China pudiera impactar el empleo estadunidense.
DeLauro agregó que aunque el mecanismo de respuesta rápida dentro del T-MEC ha ayudado a fortalecer sindicatos independientes en México, requiere ser fortalecido.
Los 10 puntos de una reforma del T-MEC propuestos hoy repiten en gran medida esfuerzos anteriores que incluyen mayores derechos para los sindicatos y protecciones ambientales, demandas de que la política comercial estadunidense se enfoque en apoyar el empleo en Estados Unidos, y medidas específicas sobre el comercio de medicamentos, productos agrarios y un llamado para elaborar “barreras” contra el traslado de empleos al extranjero a través de la Inteligencia Artificial.
El representante del sindicato automotriz UAW, Rajiv Sicora, declaró que buscarán movilizar a los más de un millón de sus agremiados en apoyo a esta resolución y amenazó a cualquier legislador que se atreva a no patrocinar esta iniciativa con que el sindicato no apoyará su relección. El sindicato siderúrgico USWA, como la organización de protección de consumidores con su millón de miembros, se comprometió a hacer lo mismo.
