La moda y la tecnología siempre han ido de la mano, principalmente en la fabricación de nuevos materiales, pero ahora se fusionan para la creación de prendas inteligentes, por ejemplo, tejidos capaces de medir las constantes, como camisetas ajustadas a la piel del atleta.
Esta unión que ha dado lugar hasta ahora al desarrollo de inventos que han permitido la creación de tejidos como una fibra para crear prendas que cambian de forma según la temperatura o un material para tener textiles más calientes en invierno gracias a las placas solares.
Apple ya planteó la posibilidad de integrar ropa inteligente y conectada en su catálogo con una patente hace más de una década. La idea proponía un tejido sensible que podría aplicarse en las correas de los relojes, por ejemplo.
La última innovación en este sector llega de la mano de un equipo comprendido entre investigadores de la Universidad Nacional de Singapur, la Universidad de Arizona y la de Tsinghua han desarrollado este nuevo sistema sin batería. El grupo ha publicado sus logros en un artículo de Nature Electronics.
Imagine la camiseta de un corredor, ajustada a su piel, sin mayor rigidez o peso que la propia tela, pero capaz de conectarse al teléfono y aportar datos de salud. Este invento podría llevar al desarrollo de sistemas monitorización de la salud que funcionen de forma continua, utilizando teléfonos inteligentes u otros dispositivos cercanos como fuentes de energía.
El tejido se compone de sensores epidérmicos, es decir, dispositivos delgados y flexibles que se adhieren a la piel para captar señales fisiológicas específicas. Las pruebas iniciales demostraron un rendimiento excepcional. En adelante, este tipo de tejidos podría perfeccionarse o variar su objetivos, permitiendo la detección de otras señales fisiológicas.
Midiendo la presión sistólica
Toda persona que se precie ha pasado por la incómoda experiencia de una revisión médica. En esa serie de pruebas una de ellas es la medición de la presión sistólica. Se coloca un manguito alrededor del brazo, que se va inflando hasta detener el flujo sanguíneo durante unos segundos. El médico va desinflando el manguito poco a poco mientras escucha el fonendoscopio.
Así se mide la presión sistólica en la consulta, incluso hay quien tiene este artilugio en casa. Por si no lo sabía, la presión sistólica es la medida de la fuerza máxima con la que la sangre empuja contra las paredes de las arterias cuando el corazón se contrae y late.

Tejido conectado al teléfono móvil
Omicrono
Esta prueba pretende diagnosticar hipertensión, evaluar el riesgo de infartos y otras afecciones cardiovasculares que pueden desembocar en problemas para el cerebro y otros órganos vitales. Sin embargo, su medición ahora podría realizarse en cualquier momento, incluso en movimiento y con mayor comodidad.
“La monitorización continua y precisa de señales fisiológicas mediante sensores epidérmicos podría ser útil para el desarrollo de la atención médica personalizada”, aseguran Selman A. Kurt, Kevin Albert Kasper y sus colegas en su artículo.
Una nueva tela
Para medir las constantes, los equipos que portan estos sensores requieren de voluminosas baterías que entorpecen la comodidad de portarlos. En su lugar, esta nueva red epidérmica sin baterías se conecta de forma inalámbrica mediante un metamaterial portátil que “permite la biodetección continua y de alta fidelidad”.
Este nuevo invento se compone de varios sensores ultrafinos que se adhieren directamente a la piel. Los componentes se conectan entre sí mediante un tejido metamaterial, una tela que dirige la energía desde la batería del móvil del usuario hasta los sensores. Así se evitan la necesidad de integrar en la prensa nuevas fuentes de alimentación.

Camiseta para medir la presión sistólica
Omicrono
“La red separa los canales de transferencia de energía (13,56 MHz) y comunicación de datos (2,4 GHz) mediante un tejido metamaterial de modo dual, lo que proporciona una transferencia de energía inalámbrica eficiente y una comunicación de datos de baja latencia”, explican en el artículo científico.
Aunque ya se conocen otros ejemplos de prendas diseñadas para monitorizar la salud de los usuarios, la novedad principal de este invento radica en la dualidad del metamaterial o la tela. Esta puede separar la transferencia de energía y datos en dos canales de frecuencia distintos.
“Utilizamos un teléfono inteligente como concentrador para suministrar energía de forma inalámbrica y adquirir señales biológicas de múltiples sensores epidérmicos conectados en red, mediados por el metamaterial integrado en la ropa. La red puede monitorizar continuamente la presión arterial sistólica , incluso en entornos dinámicos como durante el ejercicio”, añaden.
El objetivo de este diseño dual es evitar interferencias entre ambas funciones y permitir que el sistema obtenga la energía desde el smartphone, al mismo tiempo que recopila y transmite los datos fisiológicos.
Parte de la ventaja de no contar con una batería es la posibilidad de lavar la prenda sin riesgo, así lo demuestran en un vídeo. Por último, para comprobar la eficacia de su nueva prenda, el equipo de investigación evaluó los sensores en una serie de pruebas que evaluaban su capacidad de monitorizar la presión sistólica de la persona con precisión tanto en reposo como cuando esta realiza deportes.
