▲ El secretario del Tesoro estadunidense, Scott Bessent (izquierda), y el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, conversan durante la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 en Asheville, Carolina del Norte.Foto Afp
Reuters
Periódico La Jornada
Martes 1º de septiembre de 2026, p. 18
Asheville. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, declaró ante los ministros de Economía del G-20 que el mundo está experimentando un auge de la inversión que está contribuyendo a impulsar el crecimiento, revirtiendo así el exceso de ahorro del pasado que mantenía el capital inactivo por escasez de oportunidades de inversión.
Warsh, que asiste a su primera reunión internacional sobre política económica desde que asumió el cargo en mayo, sostuvo en la sesión plenaria inaugural del G-20 que espera con interés conocer más detalles sobre las perspectivas de crecimiento de las economías miembros.
Señaló que durante anteriores reuniones similares, incluso antes de la crisis financiera mundial de 2008 y en los años posteriores, los participantes habrían debatido sobre “un exceso de ahorro a escala mundial”, pero la situación se ha invertido.
“Si tuviera que caracterizar este momento, diría que se trata de un auge mundial de la inversión”, señaló, y añadió que el concepto de estancamiento secular ya no era aplicable.
La Casa Blanca muestra su apoyo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expuso a periodistas en el Despacho Oval que siente un gran respeto por Warsh y que “hará lo que tenga que hacer” en materia de tasas de interés.
Warsh comentó en un reciente discurso que el banco central estadunidense “tendrá trabajo” si los responsables de política monetaria no tienen la confianza necesaria en que la inflación se está reduciendo a 2 por ciento.
Trump ha instado repetidamente a bajar las tasas de interés.
“En mi opinión, deberíamos tener, con diferencia, las tasas de interés más bajas del mundo”, planteó el magnate.
Warsh sustituyó a Jerome Powell como presidente de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal de Estados Unidos en mayo de 2026.
Trump no tenía buena relación con Powell, quien incluso amenazó con quedarse más tiempo en el cargo; sin embargo, la nominación de Warsh fue realizada por el presidente y confirmada por el Senado de Estados Unidos.
