Dora Villanueva
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2026, p. 15
Pocos economistas en México han cimentado escuela tanto en el servicio público como en las aulas de la manera en que ha hecho David Ibarra Muñoz. Como secretario de Hacienda y profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el sello de su pensamiento se ha vuelto referente en la economía con perspectiva social, que formó bases en América Latina, expusieron académicos.
De ahí que a sus 96 años, “por su destaca trayectoria académica, profesional, así como sus aportaciones en la construcción del pensamiento económico con perspectiva social”, el Seminario de Cultura Mexicana le otorgó la medalla José Vasconcelos, reconocimiento que en fechas cercanas al 15 de mayo se entrega a personas que traen a cuestas una “amplia labor educativa”.
“Hoy enfrentamos tiempos sombríos, los cuales amenazan con separar a nuestra humanidad (…) Las circunstancias nos obligan a replantear lo que queremos sembrar para las generaciones futuras. Por ello debemos acotar los ‘peros’ y encontrar la manera de prosperar en comunidad, recordando que ‘el hombre no es el lobo del hombre’”, apuntó el académico en una brevísima ponencia leída por su hija Gabriela Ibarra.
Arropado y “apapachado” –según sus propios términos– por los académicos que hacen parte del Seminario de Cultura Mexicana y colegas de las universidades públicas más importantes de México, Ibarra Muñoz agradeció, modestia por delante, lo que llamó “reconocimiento exagerado” a sus “aportaciones y capacidades”.
“La trayectoria universitaria, intelectual y formativa de David Ibarra Muñoz representa una contribución de carácter excepcional al fortalecimiento de la universidad pública mexicana y al desarrollo del pensamiento económico latinoamericano y del capital humano altamente calificado en los ámbitos académico, institucional y productivo”, expuso Felipe Leal, presidente del Seminario de Cultura Mexicana, al entregar la presea al economista.
▲ “Debemos encontrar la manera de prosperar en comunidad, recordando que ‘el hombre no es el lobo del hombre’”, expresó David Ibarra por conducto de su hija en la ceremonia de premiación.Foto Jair Cabrera Torres
Trayectoria como servidor público
Ibarra Muñoz, nacido en Querétaro en 1930, es contador y economista por la UNAM y doctor por la Universidad de Stanford. Estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entre 1977 y 1982. También fue director general de Nacional Financiera y el Banco Nacional de México.
Además, fue consultor de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (donde además lideró la oficina regional en México) y del Banco Interamericano de Desarrollo, así como asesor de Petróleos Mexicanos. Su enclave docente hasta la actualidad es la Facultad de Economía de la UNAM, donde dirige la cátedra Raúl Prébisch y preside el consejo editorial de la revista Economía UNAM. Su trabajo versa sobre crecimiento económico, política industrial, sistema tributario, desigualdad y desarrollo social.
“El andar del maestro Ibarra Muñoz ha sido largo y fructífero”, destacó Rolando Cordera, miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana y promotor central para que se diera el reconocimiento a quien describió como “mexicano íntegro, servidor público intachable y economista comprometido con las mejores causas”, entre ellas “el desarrollo con equidad y para la igualdad, el ejercicio soberano del derecho al desarrollo, la conformación de una efectiva unidad regional latinoamericana para el progreso social, la democracia y la cultura como componentes imprescindibles de nuestras y de todas las sociedades”.
En las palabras con las que Ibarra Muñoz recibió la presea que se entrega desde 1999 –que en los últimos años se ha otorgado a Luis de Tavira y Gonzalo Celorio–, el economista reconoció a José Vasconcelos como “uno de los grandes diseñadores de instituciones nacionales del México contemporáneo” y apuntó que su máxima “Por mi raza hablará el espíritu” implícitamente expresa que “en estas luchas nos habrá de juzgar la historia”.
