Samsung ya se encuentra trabajando en los nuevos Galaxy S27, unos dispositivos que llegarían el año que viene pero que están viendo cómo las filtraciones se esmeran por sacar a la luz todos sus detalles antes de tiempo. Si recientemente se conoció que estos teléfonos van a ser revolucionarios y contarían con un nuevo modelo, ahora se han revelado más datos sobre este último.
Según ha revelado el medio surcoreano ET News, Samsung trabaja en un Galaxy S27 Pro capaz de concentrar la esencia del modelo Ultra en un cuerpo compacto.
Desde que las pantallas de los smartphones superaron la barrera de las 6,7 pulgadas, un sector del mercado ha quedado huérfano: aquellos usuarios que exigen lo mejor en fotografía y rendimiento, pero se niegan a cargar con un dispositivo de dimensiones gigantescas. Tras años priorizando el tamaño como sinónimo de “premium”, Samsung parece dispuesta a romper su propio dogma.
La noticia supone un giro de 180 grados en la hoja de ruta de la firma. Si bien el año pasado los rumores sobre un hipotético S26 Pro se disiparon antes de tiempo, la filtración actual apunta a un proyecto mucho más sólido y estructurado. El Galaxy S27 Pro no sería un experimento, sino el cuarto pilar de una familia que hasta ahora se dividía en base, Plus y Ultra.
El corazón de esta filtración reside en una decisión de ingeniería inédita. Fuentes de la cadena de suministro han confirmado al mismo medio que Samsung está desarrollando una pantalla OLED de 6,47 pulgadas. Este panel representa un nuevo estándar para la marca, situándose justo por encima del modelo base (6,3″) pero significativamente por debajo del Ultra, que en la próxima generación aspira a rozar las 7 pulgadas.

“El Galaxy S27 se está preparando con cuatro modelos, y está previsto que el nuevo modelo incorpore una nueva pantalla que Samsung Electronics nunca antes había utilizado”, detalla la fuente citada por el medio coreano. Este tamaño busca el “punto dulce” de la ergonomía: lo suficientemente grande para consumir contenido multimedia, pero lo suficientemente estrecho para ser manejado con una sola mano.
El movimiento de Samsung no ocurre en el vacío. Es una respuesta directa al éxito de Google con su Pixel 9 Pro, un dispositivo que demostró que se puede integrar un sistema de cámaras profesional y una generosa memoria RAM (16 GB) en un formato reducido.
Samsung planea adoptar un enfoque idéntico: el S27 Pro compartiría el procesador de última hornada y la configuración de sensores del Ultra, pero prescindiría del S Pen.
Esta eliminación del lápiz óptico es clave. Al eliminar el digitalizador y el silo interno del S Pen, los ingenieros ganan un espacio físico vital para no sacrificar la autonomía. Sin embargo, el reto sigue siendo mayúsculo.
Para que un dispositivo tan potente no sufra bajo una carga de trabajo intensa, Samsung podría verse obligada a estrenar sus nuevas baterías de silicio-carbono, una tecnología que permite mayor capacidad sin aumentar el grosor del terminal.
Con el lanzamiento del Galaxy S27 Pro previsto para 2027, Samsung no solo ampliaría su catálogo, sino que zanjaría un debate histórico en el ecosistema Android. Hasta ahora, elegir el mejor hardware implicaba, obligatoriamente, elegir el teléfono más grande.
