▲ Comercios semifijos de ropa aumentaron su oferta.Foto Luis Castillo
Clara Zepeda
Periódico La Jornada
Lunes 13 de julio de 2026, p. 18
La Copa Mundial de Futbol está por terminar y el impacto laboral en México no sólo quedó por debajo de las expectativas, sino que mucho del empleo generado se quedó en la informalidad, estima Fernando Bermúdez, director de relaciones corporativas de ManpowerGroup Latam.
“Un evento como el Mundial genera empleo en dos grandes etapas. La expectativa por el Mundial era mayor a la realidad; asimismo, tomando en cuenta que estamos en un país con problemas de formalización, mucho de lo que se haya generado por el certamen de futbol se fue a la informalidad”, aseveró Bermúdez a La Jornada.
Detalló que la primera etapa de creación de plazas de trabajo que genera el Mundial viene de meses antes, con contrataciones vinculadas a la logística, planeación al evento, a la infraestructura; luego, el segundo efecto es más cercano al evento, al pico operativo, del desarrollo del evento que tiene que ver con servicios, turismo, comercio y el transporte.
“Mucho de lo que tenía que ocurrir en materia de contratación de personal por la justa mundialista ya pasó. Esperábamos un mayor dinamismo, pero hasta ahora ese impulso no se ha traducido en un crecimiento significativo del empleo formal”, subrayó.
Incluso se prevé una desaceleración de la creación de plazas de trabajo. Según la encuesta de expectativas de contrataciones laborales de ManpowerGroup, para el segundo trimestre del año, 41 por ciento de las empresas consultadas manifestó que crearía plazas en ese periodo, esa proporción ya se redujo a 28 por ciento para el tercer trimestre del año.
T-MEC y sector laboral
El director de relaciones corporativas de ManpowerGroup Latam reconoce que es muy pronto para pronosticar el impacto de las revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pues se está hablando de decisiones de largo plazo. Sostuvo que es importante no caer en alarmismo, ya que el tratado comercial continúa, y lo hace en condiciones parecidas. Lo que se planteaba era una renovación cada 16 años y no salió adelante, pero el acuerdo tiene 10 años de vigencia adicionales.
“Lo que no anima tanto es lo de la renovación anual, aseveró, debido a que si cada año hay un proceso de revisión, abre una ventana de incertidumbre porque no se sabe qué pasará en esa revisión; si van a cambiar algunas cosas o no y el impacto que pueda generar, pero no hay nada establecido”.
Así, todo el sector económico estará pendiente de la revisión. “Yo siempre digo en estos casos, a mayor certidumbre y mejor visibilidad de información respecto a la revisión y sus términos, más tranquilidad se dará al sector privado y a las empresas y, por lo tanto, la estabilidad siempre es el mejor escenario para la creación de empleo”, afirmó.
