▲ La joya del Barcelona, Lamine Yamal, fue la principal atracción del cotejo,pero poco pudo hacer ayer en el estadio Guadalajara.Foto Víctor Camacho
▲ En el inmueble estuvo presente el rey Felipe VI, quien acudió por invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum.Foto Víctor Camacho
Erendira Palma Hernández
Periódico La Jornada
Sábado 27 de junio de 2026, p. 2
Zapopan, Jal., La garra charrúa se despidió del Mundial 2026. Una simple victoria por 1-0 en el estadio Guadalajara fue suficiente para que España avanzara a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como líder del grupo H, mientras que Uruguay selló su segunda eliminación de manera temprana en una Copa del Mundo de manera consecutiva.
Con el resultado, Ecuador luce como inminente rival de México al avanzar como uno de los mejores terceros lugares.
Lamine Yamal era la estrella que atrajo a los más de 45 mil seguidores que llenaron el inmueble. Pero esta vez, el joven de 18 años no pudo ser determinante en el juego. El lugar de protagonista se lo llevó su compañero Álex Baena, quien, con un perfil más discreto (juega en el Atlético de Madrid), se encargó ahora de marcar el gol que le dio a España el liderato del sector.
Para conocer a su rival de la siguiente fase, los españoles deberán esperar al equipo que culmine en el segundo puesto del grupo J, que podría ser Austria o Argelia. Aunque La Roja presume el cetro de Sudáfrica 2010, ha sufrido en los últimos Mundiales sin poder superar los octavos de final por lo que ahora busca cambiar esa suerte.
Ni siquiera la garra charrúa que distingue a los uruguayos los salvó. Un error de Fernando Muslera sentenció a La Celeste de Marcelo Bielsa, que se quedó con dos unidades, por lo que no podrá competir al menos por uno de los ocho pases como mejor tercero de grupo.
Los títulos que obtuvieron en los inicios del futbol profesional en 1930 y 1950 sólo son recuerdos muy lejanos de la calidad futbolística actual del país.
Antes del partido, un tinte emotivo recorrió el recinto, pues se guardó un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de los terremotos que azotaron a Venezuela.
El juego se convirtió también en un motivo para que el rey Felipe VI de España decidiera venir a México para apoyar a su selección, lo cual puso fin al distanciamiento de siete años que hubo entre el gobierno mexicano y el país europeo después de que el entonces mandatario Andrés Manuel López Obrador solicitó en 2019 a la Corona española que ofreciera una disculpa por los abusos cometidos durante la Conquista y la Colonia.
Felipe VI apareció apenas unos segundos en las pantallas sin mirar hacia las cámaras, mientras la afición no se inmutó ante esta escena. El rey de España estuvo en el mismo palco que Samuel García, gobernador de Nuevo León.
Garra… y no más
“Garra, sangre y corazón” es mucho más que una frase de la banda Praxis que suele acompañar a los uruguayos en cada contienda futbolística. No sólo es una expresión fortuita, esas cuatro palabras resumen la identidad aguerrida que La Celeste ha mostrado en el campo tantas veces.
Sus aficionados replicaron la frase con el anhelo de que su equipo lograra una hazaña ante la favorita España, la cual tuvo de su lado a la mayoría de los seguidores en el recinto de Guadalajara. “Vamos, Uruguay, al menos sacamos un empate”, grita Ariel, uno de los aficionados charrúas que radica en San Francisco, Estados Unidos, y quien viajó hasta la Perla Tapatía para alentar al equipo.
Esa garra se sumaba al estilo de Marcelo Bielsa, un técnico tan polémico como innovador. Si algo distingue al timonel argentino es el juego vertical y ofensivo. Sin embargo, enfrente tenía a Luis de la Fuente, quien también suele apostar por un ataque abierto y a diferencia de los celestes presume en su plantel a elementos de referencia internacional como Lamine Yamal, Pedri y Marc Cucurella.
Guadalajara fue territorio de La Furia Roja. Banderas y playeras españolas llenaban el inmueble mientras el plantel de Luis de la Fuente dominó en los primeros minutos entre yerros de los charrúas.
Fernando Muslera, quien ya había tenido errores importantes en éste y otros Mundiales (Qatar 2022 y Rusia 2018), de nueva cuenta cayó en una falla que sería trascendental. Álex Baena (42) rescató un pase dentro del área para disparar entre la defensa uruguaya un tiro que de manera increíble no pudo atajar.
Bielsa lo tuvo claro y para el complemento, de forma inusual, cambió a Muslera por Sergio Rochet. El movimiento no garantizaba nada, pues los celestes aún debían pelear por un gol.
Con esa consigna, apelaron a todo, incluso reclamaron por un penalti cerca del final, pero les ganó el nerviosismo al grado de que Agustin Cannobio se fue expulsado al 90+5, con lo que Uruguay sólo firmó otro episodio de infortunio para su historial futbolístico.
Con la eliminación, Bielsa lanzó una frase dolorosa: “no le dejó nada al futbol”. Así reconoció que este descalabro define su paso con Uruguay. Reveló que fue Muslera quien pidió salir.
