De la redacción
Periódico La Jornada
Jueves 18 de junio de 2026, p. 4
El arrojo no fue suficiente para que Panamá hiciera historia en su regreso al Mundial después de ocho años. Entre el esfuerzo y la ilusión, los canaleros se fueron con una derrota 1-0 ante un plantel de Ghana que detectó en el tramo final las falencias del rival para llevarse un triunfo y dejar en silencio a un estadio de Toronto que se había pintado de rojo en apoyo de los centroamericanos.
En un grupo donde también tienen de rivales a la potencia histórica Inglaterra y Croacia, tercero en el Mundial pasado, este encuentro significaba una oportunidad para sumar puntos que les permitiera aspirar a la siguiente ronda. Mientras Panamá no pudo acertar en la definición pese a una estrategia ofensiva, el equipo de Ghana, dirigido por el portugués Carlos Queiroz, resolvió el juego en el tiempo de compensación con un tanto de Caleb Yirenkyi (90+5).
Ghana ya ha sorprendido en otras ediciones mundialistas. Las Estrellas Negras tuvieron un crecimiento futbolístico a comienzos de este siglo para llegar a su primer certamen en 2006 y apenas cuatro años después alcanzaron los cuartos de final.
No obstante, la historia ha sido diferente a lo esperado. Desde aquella participación en Sudáfrica, los ghaneses no han podido destacar de nueva cuenta en la Copa del Mundo, sus participaciones han sido cortas al quedarse estancados en la fase de grupos (2014 y 2022) o ni siquiera clasificar (2018).
Del otro lado del orbe, Panamá ha buscado alternativas para su desarrollo. Hasta hace poco, sólo habían clasificado a Rusia 2018, donde tuvieron una desafortunada actuación al caer en los partidos de fase de grupo.
Aun cuando habían pasado ocho años desde su último Mundial, los canaleros todavía no tienen estrellas en las ligas de élite europeas; sus elementos todavía tienen de objetivos la Liga Mx, Colombia o torneos europeos poco mediáticos.
Ante la falta de una técnica de alto nivel, la selección de Panamá, dirigida por el español Thomas Christiansen Tarín, apostó por una mentalidad de revancha. Incluso llevaron al rival a un punto en el que Jonas Adjetel cometió una dura entrada sobre Christian Martínez, que perdonó el árbitro Glenn Nyberg pese al reclamo de un penal para los canaleros.
Pero cuando el duelo parecía definido, Panamá cayó en un error básico en la defensa, lo que le permitió a Ghana arriesgarse con un contragolpe. Fue entonces cuan-do Brandon Thomas-Asante se filtró a gran velocidad por el costado izquierdo para enviar un centro a Caleb Yirenkyi, quien selló la victoria ante el desconsuelo de la afición canalera que se fue desencantada en su debut mundialista.
