Hubo un tiempo en el que WinRAR era un programa de instalación casi obligatoria en todos los ordenadores Windows. Era una de las mejores opciones para comprimir y descomprimir archivos, algo especialmente importante cuando la velocidad de conexión a Internet media aún no había alcanzado el nivel actual.
Pero con el tiempo, usar esta app dejó de tener sentido. No en vano, Windows es capaz de abrir archivos comprimidos desde hace un tiempo, y de hecho, en 2023 en EL ESPAÑOL predijimos el “fin de WinRAR” después de que una actualización de Windows 11 añadiera compatibilidad con sus archivos RAR.
Sin embargo, WinRAR no sólo ha sobrevivido, sino que está mejor que nunca y el motivo no es otro que la gente está empezando a hacer algo que nunca había hecho hasta ahora: comprar el programa.
Desde hace más de 30 años, WinRAR ha usado un modelo de negocio muy simple. La descarga del programa es completamente gratuita, pero pasado un periodo de 40 días, salta una ventana emergente que nos pide realizar un pago de 36,24 € por una licencia de por vida.
Sin embargo, todo el mundo sabe que no es necesario pagar por WinRAR; lo único que tenemos que hacer es cerrar la ventana y el programa seguirá funcionando sin problemas. Así que es realmente difícil encontrar a alguien que haya pagado, si la única diferencia es cerrar una ventana cada cierto tiempo.
Eso ha dado lugar a muchos memes y bromas en Internet, a los que se ha sumado la propia compañía a través de su cuenta en X (antigua Twitter), celebrando cada vez que alguien decidía hacer lo impensable y pagar por una licencia de WinRAR.
Y eso ha ocurrido suficientes veces como para que los desarrolladores hayan decidido lanzar una nueva versión de WinRAR, la 7.23, que soluciona una buena cantidad de fallos y mejora el rendimiento de la aplicación.
📣Thanks to all of your recent payments, we’ve been able to develop a new version! 🔥🚀
WinRAR has just released the new, shiny, version 7.23! 🥳 pic.twitter.com/ZEbncav2Z8— WinRAR (@WinRAR_RARLAB) June 30, 2026
Por ejemplo, se ha cambiado el método para eliminar ficheros de archivos sólidos usados por WinRAR para reducir aún más el tamaño del archivo comprimido. Esta es una característica única del formato RAR que trata los ficheros del archivo a comprimir como un flujo continuo de datos.
De la misma manera, también se han corregido vulnerabilidades relacionadas con el exceso de flujo de datos (“heap overflow”), y se ha adoptado la nueva librería de 7z que permite comprimir y descomprimir archivos con ese formato.
Como vemos, las novedades no implican que WinRAR haya cambiado, ni mucho menos; sigue siendo el mismo programa de siempre, con una interfaz obsoleta para los estándares actuales y un rendimiento similar. Pero eso es justo por lo que se ha convertido en un programa tan amado.
Tradicionalmente, WinRAR ha sobrevivido gracias a las licencias compradas en masa por empresas que requieren de soporte avanzado y la seguridad jurídica de que no están vulnerando ninguna licencia.
Pero ahora, se ha convertido en una reliquia de un tiempo mejor, en el que podías comprar un programa con un pago único y recibías una licencia para toda la vida en vez de tener que pagar una suscripción mensual cada vez más cara.
Entre eso y los memes, WinRAR ha conseguido sobrevivir cuando la mayoría de los programas de su generación llevan años olvidados.
