▲ Afuera del hotel donde se hospeda el representativo, en Tijuana, decenas de fanáticos los ovacionan.Foto Omar Martínez/ La Jornada Baja California
Mireya Cuéllar
La Jornada Baja California
Periódico La Jornada
Lunes 29 de junio de 2026, p. 4
Tijuana, BC., Aunque tuvieron todo en contra desde el primer momento, la sele-cción de Irán se despidió con honor en la Copa del Mundo 2026.
Luego de vivir una participación atípica dentro y fuera de la cancha, el equipo dirigido por Amir Ghalenoei se marcha del certamen invicto y dejando huella tanto en el torneo como en nuestro país.
“Queremos extender nuestro más profundo agradecimiento al maravilloso pueblo de México, especialmente a la hermosa ciudad de Tijuana y a sus amables y cálidos habitantes. Nos recibieron con generosidad y una hospitalidad genuina que nos hizo sentir como en casa.
“Para nosotros, dejar Tijuana es realmente difícil. La amistad no necesita traducción. ¡Gracias, México!, por abrirnos las puertas, su acto se quedó en nuestros corazones”, publicaron los iraníes luego de quedar eliminados tras un empate de último minuto entre Argelia y Austria.
Los asiáticos instalaron su campamento base en Tijuana, Baja California. Originalmente sería en Arizona, pero los planes cambiaron luego de que Estados Unidos negara visas a parte de su cuerpo técnico. Ahí, en la frontera, se formó un vínculo que trascendió lo deportivo.
“Nuestro país también es su segunda casa y los recibimos con mucho amor”, expresó el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh.
Hedayat Mombeni, secretario general de la Federación de Futbol de Irán, aseguró que la experiencia vivida en Tijuana quedará marca-da en la historia de su selección, pese a las dificultades que enfrentaron durante el torneo.
“Recibimos diferentes tipos de injusticias y conductas antideportivas, pero debido a nuestra estancia aquí en Tijuana este Mundial hará historia en Irán. Esperamos que haya una muy buena relación bilateral especialmente con Tijuana”, expresó.
▲ Ilustración elaborada con IA/ Gemini de Google
El Mundial fue cruel con Irán. De acuerdo con su estratega, el equipo fue el “más oprimido” de la Copa y no compitió en igualdad de condiciones.
Desde antes del comienzo del torneo se enfrentaron a un cerco administrativo sin precedente. De hecho, Estados Unidos ha sido el primer país anfitrión de un Mundial que está en guerra con un participan-te al arranque de la Copa del Mundo. Ahí empezaron los problemas.
Les fue denegada la visa a 15 miembros claves del personal de los asiáticos, incluso al presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, por sus presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica, considerada terrorista por Estados Unidos.
Los traslados estuvieron plagados de retrasos. En una ocasión, un viaje de 30 minutos se convirtió en una espera de cinco horas en los controles migratorios antes de un partido. Tras su último encuentro en Seattle contra Egipto, el equipo fue obligado a abordar un avión a las tres de la madrugada, eliminan-do cualquier posibilidad de recuperación física pospartido.
El empate del sábado ante Egipto (1-1), un partido en el que a Irán le anularon un gol tras una larga revisión del VAR, no fue suficiente para que el combinado asiático se clasificara para las eliminatorias. Irán quedó ubicado en el tercer lugar del Grupo G con 3 unidades, por detrás de Bélgica (5) y Egipto (5), que avanzaron como primer y segundo lugares, respectivamente.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían sostenido una reunión con los jugadores tras la eliminación y aún no existe una fecha definida para abandonar territorio mexicano, por lo que permanecerán en Tijuana mientras concluyen las gestiones para su regreso.
Con información de la Redacción
