▲ Familiares de personas desaparecidas marcharon de la Estela de Luz a la Glorieta del Ahuehuete, donde realizaron un acto de protesta para visibilizar la crisis de desapariciones.Foto María Luisa Severiano
Jared Laureles
Periódico La Jornada
Lunes 6 de julio de 2026, p. 3
En México persiste una “grave crisis” de personas desaparecidas, pues desde el inicio del Mundial de Futbol, el pasado 11 de junio, a la fecha se han registrado más de mil 200 nuevos casos, denunciaron familiares que buscan a sus seres queridos.
Al concluir sus jornadas de movilización para visibilizar esta problemática en el marco de la justa deportiva, madres, hijas, hermanos y padres señalaron que, mientras el “Estado mexicano busca proyectar una imagen de fiesta y modernidad, el país y ellas continúan enfrentando una grave crisis de inseguridad y desapariciones”.
En un mensaje pronunciado en la Glorieta del Ahuehuete, al dar lectura a un documento, recriminaron la desaparición de tres jóvenes de entre 14 y 15 años en Guadalajara el pasado 30 de junio, “a plena luz del día, en calles abarrotadas de gente festejando. Asimismo, desde que inició el Mundial tenemos más de mil 200 desapariciones en el país”.
Esta cifra fue estimada por los propios colectivos de búsqueda a partir de un análisis del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, explicó Jorge Verástegui, activista que desde 2009 busca a su hermano Antonio y a su sobrino Antonio de Jesús.
Con mantas de los rostros de sus seres queridos y fichas de búsqueda, un centenar de familiares marchó desde la Estela de Luz por Paseo de la Reforma. A la altura de la Glorieta de la Diana se encontraron con elementos de seguridad que interrumpieron su avance durante unos minutos. Tras retomar la movilización, al grito de “¡Únete, únete, que tus hijos pueden ser!”, hicieron un llamado a los aficionados congregados en el Ángel de la Independencia para que apoyaran su causa.
En esta ocasión no se movilizaron al estadio Ciudad de México, debido a que “ha venido escalando la violencia institucional”, denunció Fernando Vargas, padre del joven desaparecido Olín Hernando.
En la también llamada Glorieta de los Desaparecidos realizaron una cascarita futbolera entre el flujo constante de aficionados. Ahí, un centenar de familiares reprochó que sus movilizaciones han sido descalificadas e incluso se les ha acusado de recibir financiamiento para realizarlas. Además, denunciaron haber sido objeto de agresiones físicas, como ocurrió la semana anterior sobre Calzada de Tlalpan.
Al hacer un recuento de las acciones realizadas desde el 28 de marzo en las sedes mundialistas de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, demandaron una respuesta ante la “crisis forense” y que se asignen los recursos suficientes para operar el Banco Nacional de Datos Forenses y el Centro Nacional de Identificación Humana.
“Exigimos escuchar que se acepta la ayuda que ha ofrecido el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU, así como la de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Nos gustaría que, en lugar de mesas interminables para administrar nuestro dolor, hubiera respuestas reales frente a las más de 135 mil personas desaparecidas”, apuntaron.
